En dos semanas, el español de Cuba, Orlando Ortega, ha reventado dos veces el récord de España de los 60 metros vallas.

Tras los 7,51s del 1 de febrero en Düsseldorf, en los que entró empatado a tiempo con el francés Dimitri Bascou, este viernes, el medallista olímpico ha vuelto a demostrar que en cuanto comienza a competir, la presión psicológica que él mismo se va inyectado a grandes dosis al principio de temporada sale proyectada en forma de resultados.

Como el de la noche de este viernes, en la Copernicus Cup de Torun, Polonia. Con los 7,48s de este viernes, Ortega no solo consigue rebajar de nuevo el récord que poseía Jackson Quiñónez desde 2008, sino que lo hace corriendo prácticamente sin competencia: no estaban ni los franceses Pascal Martinot-Lagarde, quien desequilibró a Orlando sin querer en Karlsruhe al tocarlo con la mano, ni Dimitri Bascou, que tan mal se lo hizo pasar en Düsseldorf apurando en la fotofinish, ni el británico Andrew Pozzi, que le arrebató a Orlando el liderazgo mundial de 2017 al pulverizar la meta en Karlsruhe con 7,44s.

El segundo, el griego Konstadínos Douvalidis, se quedó en 7,75s, seguido por otro español, el actual campeón nacional de la prueba Yidiel Contreras, que llegó tercero con 7,78s. Pero no por ello afloja Orlandito. Orlando Ortega padre, el entrenador, recordaba hace diez días tras la reunión de Düsseldorf que tanto si hay más como si hay menos peligro en los tacos de salida del vecino, él y su hijo atacan cada carrera como si fuera la más importante. Y es que aquella “plata liberadora” de los Juegos de Río en agosto, el objetivo por el que tanto había sufrido durante todo 2016, no le ha restado presión. Al contrario: “uno llega ahora con el compromiso de hacerlo todo bien, con presión extra precisamente por haber sido medallista en los Juegos Olímpicos”, aclaraba Ortega padre.

En Polonia,Orlando Ortega se coloca segundo del ránking mundial de los 60 metros vallas y con los 27 puntos acumulados es ya el ganador virtual del World Indoor Tour, el circuito invernal de élite de la IAAF. Aunque ganaran en la última reunión, que se disputará en Birmingham el próximo 18 de febrero, ninguno de sus rivales puede darle caza ya. El segundo de la clasificación, Andrew Pozzi, solo ha corrido en Karlsruhe y tiene apenas 10 puntos, los que se le otorgan al ganador de cada prueba, por lo que es imposible que adelanten a Orlando.

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