Nadie quiere a François

A François Hollande no lo quiere casi nadie. La candidatura de Emmanuel Macron, su exministro de Economía, anunciada el miércoles, da la puntilla a un descenso continuado en las encuestas. Tampoco le ha ayudado la publicación del libro Un presidente no debería decir eso, en el que tilda a la judicatura de su país de ser “una institución de cobardía”, aunque al poco se excusó. En el texto Hollande se refirió a los futbolistas como personas carentes de referencias y de valores, y que “han pasado de ser críos maleducados a vedettes riquísimas, sin preparación”. El presidente parece no tocar fondo en los índices de popularidad, tras consumir el balón de oxígeno (35% de confianza) que obtuvo tras los atentados de la sala Bataclan, hace ahora un año. Hoy, tan solo un 11% de los franceses se fía del líder socialista, un 2% menos que en octubre, según un sondeo de Kantar Sofres-OnePoint para Le Figaro Magazine.

Hollande obtuvo en mayo solo un 8% de satisfacción, la más baja obtenida por un presidente francés desde 1974

La cota es la más baja jamás alcanzada por un presidente francés en las mediciones de confianza del barómetro Kantar TNS. Jacques Chirac, que gobernó desde 1995 a 2007, nunca bajó del 16% que arrojó la misma encuesta en julio de 2006. Sarkozy tocó fondo en el 20%, y Mitterrand en el 31%, un porcentaje que repitió tres veces en su largo mandato de 14 años. En una encuesta específica sobre el nivel de satisfacción realizada el pasado mes de mayo, la satisfacción era aún menor, un 8%, la más baja obtenida por un presidente desde 1974.

Los siguientes gráficos muestran las cotas mínimas de popularidad (confianza, satisfacción o preferencia, según el caso) de cada dirigente durante su mandato. También indica el porcentaje medio de popularidad del conjunto de dirigentes en el periodo analizado.

¿Con qué presidentes compite Hollande como el más impopular?

La confianza, la satisfacción o la preferencia por un candidato u otro son las mediciones más habituales en la mayor parte de los países occidentales. En el caso de España, el CIS comenzó a preguntar a sus encuestados por la confianza que les merecía el presidente en el cargo en febrero de 1986. Desde entonces, el récord negativo lo ostenta Mariano Rajoy, que solo logró un 10,7% de respuestas de apoyo (la suma de quienes respondieron tener “mucha” o “bastante confianza” en él) en octubre de 2013 y enero de 2014. Ni en sus peores momentos Aznar bajó de su 28,5% de marzo de 2003.

Hispanista revivido.