París, 18 de septiembre de 2015.

Querida Ofelia:

El miércoles 19 de agosto continuamos la navegación con dirección a Honningsvâg, con ruta noreste en un tramo de mar con una profundidad media de 350 metros.

La distancia de la costa variaba de las 30 a las 50 millas. A las 12 y 36 de la tarde transitamos por el paralelo de latitud 66° 33′ 42″N, que representa el Círculo Polar Ártico. Esa noche recibimos un certificado en forma de diploma que garantiza que cruzamos ese famoso paralelo.

A eso de las 5 y 30 p.m. estábamos cerca de las islas Lofoten, visibles a babor a una distancia de cerca de 13 millas, y a unas 320 millas para llegar a la rada de Honningsvâg.

A causa de las altas latitudes en las que nos encontrábamos, el intervalo de tiempo nocturno es más breve que el diurno en el mes de agosto. Esto sucede debido a que la inclinación del sol resulta ser igual a la colatitud del observador.

La colatitud es el complemento de la latitud, o sea, 90° menos que la latitud, y, como consecuencia, el sol recorre un paralelo tangente a nuestro horizonte en el punto cardinal norte y, en algunos meses del año como junio y julio, no hay alba ni crepúsculo. El sol es circopolar, o sea, siempre visible. Para tu mejor comprensión imagina la tierra inmóvil y el sol moviéndose a su alrededor.

Asistimos a una conferencia, en la cual un oficial del barco nos explicó diversos instrumentos de navegación. Te reproduzco los apuntes que tomé con respecto al sextante.

El sextante es un instrumento utilizado para medir el ángulo de elevación de un objeto celeste sobre el horizonte. El sextante explota el principio de la doble reflexión: si un rayo luminoso soporta una doble reflexión sobre un mismo punto, el ángulo de desviación es el doble del ángulo formado por las superficies reflectantes. La escala del sextante es de 60° reales, pero está graduada de manera doble, con lo que lee directamente el doble del ángulo formado por los dos espejos. Por consiguiente, conociendo la altura y la dirección (determinada por la brújula) de un astro y con un cálculo oportuno, se determina una línea de posición sobre el papel. La confluencia de las líneas de posiciones de más astros da origen a la posición del barco. ¡Fácil de comprender! ¿No crees?

Cada día desayunamos y almorzamos en el Restaurante New York. El desayuno era un regalo, pues éramos atendidos siempre por dos encantadoras camareras: la brasilera Marcela y la nicaragüense Jaleh.

El buffet ofrecía una gran variedad de: pastelería, muffins, pan, croissants,bollería variada sin azúcar, rosquillas, bollos de crema, tartas de frutas, leche, yogurt, muesli, cereales, pan tostado, embutidos , quesos,macedonias, zumos (naranja, manzana, pomelo y pipa) , mantequilla, confitura, miel, capuchino, zumo de naranja fresca, café exprés, huevos cocidos de todas las maneras. El café y té calientes eran servidos en la mesa.

A la carta se podían pedir los desayunos típicos siguientes :

-Desayuno americano: Pancakes caseros con jarabe de arce guarnecido con lonchas de bacón.
-Desayuno inglés: The Full Monty. Judías, salchichas, bacón, huevo estrellado o huevos revueltos, tomate a la parrilla, setas, buñuelos de patatas y pan tostado.
-Desayuno noruego: Salmón ahumado, queso fresco para untar y pan negro.
-Desayuno belga: Waffle con jarabe de amarena o chocolate y nata montada.
-Desayuno español: Tortilla con pimientos rojos y verdes, cebolla y perejil.
-Desayuno alemán: Salchicha, dos huevos hervidos, queso alemán y pan integral recién salido del horno.
-Desayuno mexicano: Huevos rancheros, huevos estrellados sobre tortilla de maíz ligeramente frita, adornada con salsa de tomate picante. Crema de frijoles, arroz a la mexicana, servido con rajas de aguacate o guacamole.
Y para los amantes de las tortillas se podía elegir: tortilla de jamón y queso cheddar, tortilla de hierbas y panceta, tortilla de queso suizo, tortilla con salmón ahumado y cebollas.

A las 10 y 30 a.m. visitamos las inmensas cocinas invitados por el amable Sr. George Rodríguez Correa, Guest Relation Manager. Al finalizar el recorrido, nos ofrecieron una merienda buffet y champagne en el Restaurante My Way.

Por la tarde fuimos a las clases de bachata, tango y al espectáculo “Love Boat” en la Disco Fever.

Después fuimos a la clase de cocina italiana en el Lido Calypso, lo cual fue muy simpático:

Hay informes que datan de finales del siglo XVI y principios del siglo XVII sobre una pizza suave llamada “mastunicola”, es decir, preparada con albahaca (manteca de cerdo, queso, albahaca y pimienta). Más tarde se difundió la pizza “cecinielli'”, es decir, preparada con pequeños cortes de pescado.

La primera verdadera unión entre la pasta y tomate (aceptado al comienzo con desconfianza), se produjo a mediados del siglo XVIII en el Reino de Nápoles. La pizza en Nápoles era popular tanto entre los más pobres y entre la nobleza napolitana, incluyendo los reyes Borbones.

El éxito de la pizza también conquistó a los reyes de la Casa de Savoia, a tal punto que a la reina Margarita de Savoia en 1889, el pizzaiolo Raffaele Esposito dedicó la “Pizza Margherita”, que representaba la nueva bandera tricolor con el blanco de la mozzarella, el rojo del tomate y el verde de la albahaca. Lo que ahora se llama la pizza Margherita, era ya preparada antes a la reina de Savoia.

Francesco De Bourcard en 1866 hizo la descripción de los principales tipos de pizza, que son las que ahora conocemos como pizza marinara, pizza margarita y calzones.

No obstante, cabe señalar que ya en 1830, un tal “Riccio” en el libro de “Nápoles, contornos y alrededores”, había escrito sobre una pizza con tomate, mozzarella y albahaca. Poco a poco la focaccia de origen popular enriquecida con tomate, se difundió en todas las clases sociales y en todas las regiones de Italia, y con ella los locales especializados en la preparación de la pizza: primero probablemente en hornos donde la pizza se comía de pie en la calle, y luego, en trattorias y pizzerías.

Hasta principios del siglo XX, la pizza y las pizzerías fueron un fenómeno puramente napolitano, y gradualmente italiano (en el norte de Italia comenzó a difundirse sólo después de la Segunda Guerra Mundial), luego con la ola de emigraciones, comenzó a extenderse por el extranjero, pero sólo después de la Segunda Guerra Mundial, adecuándose a los gustos de los diferentes países, convirtiéndose en un fenómeno mundial.

Receta de la Pizza.

Ingredientes: 1000 gr de harina, 600 dl de agua, 0,25 dl de aceite de oliva y 5 gr de levadura de cerveza 30 gr de sal.

Procedimiento :

1.En un bol mezclar bien la sal y el agua, hasta que la sal se disuelva correctamente.
2.Agregar la levadura de cerveza disolviéndola con la ayuda del agua.
3.Agregar en el bol la harina y el aceite de oliva.
4.Mezclar los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y lisa.
5.Dividir la masa de 500 gramos cada uno y darle una forma redonda.
6.Extender el aceite de oliva en una bandeja y meter la masa de la pizza dividida.
7.Cubrirla y dejarla reposar por 3 horas a temperatura ambiente antes de utilizarla.
8.Exteneder la masa en una fuente untada con un poco de aceite y cocinarla a 220°C por 12-15 minutos.

Fuimos a misa en la bella capilla dorada situada…al lado de la discoteca.

Esa noche cenamos en el lujoso restaurante Blue Moon, mientras una pianista interpretaba magistralmente los grandes éxitos de la música popular occidental.

Asistimos en el teatro Stardust al espectáculo de gran calidad “Dúo ice air in destiny”, de los acróbatas españoles Maxi & David.

A las 10 p.m. fuimos al Lido Calipso al “Revival in White”, con música de los años setenta y el simpático equipo de animación del barco.

Estuvimos en el Casino, en donde jugamos las fichas por valor de 60 euros que nos ofreció el Club Costa, como de costumbre, al principio estuvimos ganando, pero terminamos por perderlo todo.

El mar estaba un poco agitado, pero en el barco no lo sentíamos. Al alba habíamos tenido temperatura de +9°centígrados y por la tarde de +17°c.

Mañana te continuaré a contar sobre este bello crucero que nos llevó por los fiordos de Noruega hasta el punto más septentrional del planeta.

Te quiere siempre,

Félix José Hernández.

Foto: Restaurante Blue Moon. Costa Pacífica. 19 de agosto de 2015.

Deja un comentario