Una parte importante de la contienda hispano-cubana permanece cubierta por un velo de misterio que nos impide conocer su desenlace final.

A principios de 1898, la guerra en Cuba continuaba sin signos de detenerse, las ofensivas españolas del año anterior habían debilitado (aunque no aniquilado) a los rebeldes en el Occidente y Centro del país. Por otra parte, la presencia insurrecta se mantenía poderosa en Oriente y Camagüey.

Es en este momento cuando se produce un hecho muy poco conocido de la guerra del 95, un acontecimiento que hasta hace poco tiempo atrás permanecía olvidado por españoles y cubanos, y que de no ser por la oportuna labor del historiador español José Enrique Rovira Murillo, nunca hubiera salido a la luz. Se trata de las negociaciones entre el mayor general Máximo Gómez y Luis de Pando (segundo del Capitán General Ramón Blanco), quien por medio de su ayudante de campo, el comandante Ricardo Donoso Cortes, hizo entrega al Generalísimo de propuestas de paz, las cuales fueron inmediatamente contestadas por el jefe insurgente el 19 de febrero del año en curso.

Dicho intercambio se prolongó hasta marzo, cuando el ayudante de Pando fue enviado nuevamente a contactar al líder rebelde con un mensaje de Ramón Blanco. Lamentablemente, el expediente de Donoso Cortes (recientemente encontrado por el profesor Murillo en el Archivo Histórico Militar del Alcázar de Segovia) no da detalle alguno sobre los temas tratados por ambos militares; y si efectivamente se llegó a un acuerdo para terminar el conflicto cubano. Es por esta razón, que una parte importante de la contienda hispano-cubana permanece cubierta por un velo de misterio que nos impide conocer su desenlace final, aunque no de desarrollar algunas reflexiones al respecto.

¿Pensaba Máximo Gómez aceptar la autonomía en 1898?

La probable rendición de “El Generalísimo” a los españoles a comienzos de 1898, fue señalada varias veces por los diarios españoles de la época. “La Iberia”, periódico de tendencia liberal, menciona en su edición del 19 de marzo de 1898: “Con el planteamiento del régimen autonómico, nos decía el personaje aludido, estaban a punto de verificarse presentaciones de cabecillas en todos los sitios donde hay insurrectos, y las negociaciones al efecto, se extendían hasta el mismo Máximo Gómez” (1).

Confirmando este punto, Rovira Murillo afirma: “El General Pando estuvo negociando con Máximo Gómez  y de hecho llegaron a un acuerdo en enero del 98, pero en febrero el “Maine” voló  por los aires en La Habana y ya el líder mambí no quiso ratificar el armisticio, cuyas clausulas se desconocen  y es posible que ya queden para siempre en la oscuridad”. (2)

Es evidente que meses antes de la intervención americana en Cuba, la situación del Generalísimo en Las Villas era muy compleja, ya que estaba rodeado y perseguido constantemente por columnas españolas a las cuales evitaba y cansaba con una estrategia muy astuta, que consistía en hacerlas sufrir agotadoras marchas y los rigores del clima cubano.

Sin embargo, sus fuerzas carecían de suficiente armamento y vituallas para derrotar decisivamente a los hispanos. Gómez (según su diario) se encontraba desilusionado y exhausto por los años de guerra y las actitudes indisciplinadas de varios subordinados, esta realidad le había hecho cuestionar su fe en la causa cubana en varias oportunidades. A esto habría que añadirle, los dañinos efectos (aumento de deserciones) producidos por el programa autonomista en el campo revolucionario (3).

Sin embargo, a pesar de la situación de crisis que vivían muchos de los seguidores del “Chino Viejo”, es aventurado considerar que Máximo Gómez tenía en mente entregar las armas en 1898, la información presentada por Murillo es sin duda interesante, pero incompleta. Además, los informes provenientes de España muchas veces se contradicen entre sí con respecto a la posición adoptada por Gómez ante la autonomía. Por eso amerita profundizar más en el asunto para obtener una respuesta satisfactoria a dicha cuestión.

Bibliografía

(1) “Impresiones”. La Iberia. Madrid, 19 de marzo 1898, p-2. Consulta: 16 de marzo de 2016 http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0002061228&page=2&search=maximo+gomez&lang=es
(2) Rovira Murillo Enrique José 2013, “La Clave está en Pando”, ARES ENYALIUS, Valladolid, Año 6, Número 30, pp 36-39. Consulta: 16 de marzo de 2016. http://www.laguerradecuba.com/articulos/Pando.pdf
(3) Guzmán Pérez Francisco 2005  “Radiografía del Ejército Libertador 1895-1898”. La Habana. Editorial Ciencias Sociales. pp 36-39

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