Política de Obama no “podría” endurecer al castrismo; ya lo endureció

 

Edward González advierte al “New York Times” que lo que el diario ve como una posible tentación de un régimen policial dinástico ha sido una realidad desde el 17-D.

Un respetado cubanólogo ha alertado al director de The New York Times sobre que el endurecimiento del control del Estado cubano, que el diario vislumbra como una posible consecuencia de la nueva política estadounidense hacia la isla, de hecho ya está sucediendo.

El profesor emérito de Ciencias Políticas de la Universidad de California Edward González se refiere en su carta al director a un reciente editorial del Times titulado “Comienza la nueva era con Cuba“. El editorial fue publicado al día siguiente del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países.

La junta editorial del matutino reconoce que: “sería ingenuo esperar que el Gobierno de Cuba, un estado policial dinástico, vaya a dar grandes pasos en un futuro próximo para liberalizar su economía de planificación centralizada, estimular la iniciativa privada o abrazar reformas políticas pluralistas. De hecho, ante un cambio potencialmente desestabilizador y altas expectativas en el país, las autoridades cubanas pueden verse tentadas a endurecer a corto plazo los controles estatales“.

Edward González, profesor emérito de Ciencias Políticas, UCLA.
Edward González, profesor emérito de Ciencias Políticas, UCLA.

González señala que ese proceso se inició con el anuncio sobre el cambio de política el pasado 17 de diciembre y que es probable que continúe a largo plazo, dada la proclividad totalitaria del régimen y su aparato de gobierno, la represión de los disidentes y la sociedad civil independiente y su control leonino de la economía de la isla.

El consultor de la Corporación Rand, y autor entre otras obras de Cuba bajo Castro: Los límites del carisma, estima que la nueva política de compromiso del presidente Obama, en lugar de resolver el dilema moral y político de que Estados Unidos ayude al pueblo cubano sin ayudar al régimen castrista, convierte a este país en cómplice de propulsar económica y políticamente al régimen, al tiempo que deja a la sociedad cubana cada vez más aislada e indefensa frente a un Estado todopoderoso y coercitivo.

Edward González compara la situación con los tiempos en que Washington consentía en América Latina a dictaduras como las de Somoza, Trujillo y Batista, u optaba por hacer la vista gorda. “Sólo que en el caso de la Cuba de hoy puede decirse que la longevidad del régimen está asegurada“.

MN

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Hispanista revivido.

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