El pantallazo que lo dice todo

120 mil electores privados de sus derechos en Cuba

 

  • Indiferencia de partidos e instituciones españolas

 

Se sabe que los electores de la 3ra provincia española, es decir, los más de 2 millones de españoles que residen en el extranjero, importan poco o nada a las fuerzas políticas peninsulares.

Hemos escuchado esta semana al señor Ministro de Asuntos Exteriores con esa cara tan dura que le caracteriza, explicando que la culpa de la caída de la participación del voto extranjero la tenía Zapatero. Recordemos sin embargo que la reforma de la ley electoral LOREG fue una inciativa bipartidista y que, a pesar del consenso político en cuatro años  de poder absoluto, el Partido Popular no encontró el tiempo de modificarla. Como tampoco lo hizo, dicho sea de paso, con una ley integral de nacionalidad que viene reclamando Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior, en la voz del amnegado consejero Àngel Capellán Gonzalo.

En el caso de Cuba, una dictadura, los españoles que allí viven, por razones obvias, carecen de cultura democrática. Una cita de esta naturaleza podría servir para prepararlos al ejercicio electoral no sólo en España, sino en Cuba, cuando el régimen decida organizar elecciones algún día. Este colectivo humano que pronto llegará al medio millón de personas, podría servir de motor al resto de la sociedad civil en la isla.

Numerosas causas se oponen a ese ejerccio contitucional. En primer lugar, la falta de infraestructuras adecuadas y de personal consular. El segundo problema que deben enfrentar los españoles de Cuba, es la falta de acceso a las redes, lo que impide que la información les llegue en el tiempo oportuno para hacer las gestiones necesarias en un plazo tan breve. Por último, la indolencia de las organizaciones que los representan, empezando por el Consejo de Residentes CRE) todas ellas no al servicio de los intereses de la Comunidad, sino de la dictadura castrista.

Podría creerse que dadas la importancia del número de españoles residentes y las grandes ambiciones comerciales de España en Cuba, la Embajada en La Habana convertiría las citas electorales en una ocasión privilegiada para intercambiar con la comunidad; sin embargo nada más alejado de la realidad. Los españoles de Cuba no pueden acceder a la información que les compete para ejercer su derecho al voto. Mucho menos con la poca importancia que le prestan a este vital acontecimiento las autoridades consulares. Por prueba esta copia de pantalla de una página interior del portal donde en medio de otras informaciones sin importancia, se anuncian las nuevas elecciones y se dirige a los curiosos a un enlace  (no clicable) con los datos necesarios.

¿Hasta cuándo va a durar esta falta de respeto?

Hispanista revivido.