Pedro Pablo Pichardo continúa imbatible, con siete saltos por encima de 17.50 hasta este minuto en competiciones oficiales. Foto: Ricardo López Hevia 

Si la visita de Raúl, Pelé y el equipo neoyorquino de fútbol Cosmos dejó a todos entusiasmados, los brincos del triplista Pedro Pablo Pichardo en su retorno a la alta competición no han sido menos. Este jueves el santiaguero clavó sus pinchos a la distancia de 17.96 metros en el Golden Gala Pietro Mennea de Roma, cuarta parada de la Liga del Diamante.

Bastaría con su primer estirón de 17.53 para marcar su territorio y, en definitiva, en solo tres ejecuciones materializó el oro —de 1.86 metros y 75 kilogramos de peso— que quebró el anterior tope para el mitin de 17.60 en poder del británico Jhonatan Edwards, como también la marca cimera atestiguada por el estadio Olímpico, los 17.92 dorados del búlgaro Hristo Markov en el Mundial de 1987.

Significó además para Pichardo tomar una ventaja mayor en la pugna por la gema de la Liga con ocho puntos, y ratificarse como el mejor en la especialidad en lo que va del 2015, con cuatro de las cinco mejores marcas (18.08-18.06-17.96 y 17.94). A sus espaldas en la ciudad Eterna se ubicaron Alexis Copello (17.15) y el guantanamero Ernesto Revé (16.89).

Antes de partir, cuando logró sus 18.08 cúspides en la Copa Cuba-Memorial Barrientos, al ser interpelado sobre su evolución técnica expresó: “mi carrera consta de 14 pasos con tres previos de volante, ataco con el pie derecho y gracias a mi velocidad estoy cayendo tan lejos. Esa, al igual que sucede con los estadounidenses, es mi principal virtud, de ahí que en el brinco sea donde más terreno gano”.

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