A lo mejor es buena idea resucitar la Castilla de 1493, la que puso la pela para conquistar América, la que puso la pela para que Carlos I contuviera la expansión turca, que no los franceses cristianos que se aliaron con él.

Aunque estos días no estoy para bomas, me preocupa y es digno de atender un movimiento cada vez más consistente que responde al nacionalismo periférico con un nuevo nacionalismo castellano.

Antiguos compañeros de otro partido, uno de ellos exasesor de un alcalde catalán, que en unas jornadas celebradas en Barcelona nos convenció con datos que la división provincial de España hubiera sido más viable y equilibradora que la autonómica, intentan mentalizarme de la necesidad de ese movimiento castellano.


Argumentan que el mayor triunfo de nacionalistas vascos y catalanes en el 78 fue la fragmentación de Castilla, que confundiendo Castilla con España, pretendieron debilitar España debilitando Castilla. Proponen unir otra vez las quince regiones no nacionalistas y si fuera necesario consensuar puertos de salida con Portugal.


Al principio no hice caso, pero el cada día mayor fracaso de la Educación, la Sanidad, los Servicios Sociales, etc. en algunas comunidades autónomas da qué pensar.


También dan que pensar los insultos que Castilla o España reciben en determinados territorios. Una señora en un medio vasco dice estos días que los españoles somos incultos y no sé cuántas lindezas más. Poner más ejemplos da vergüenza. Los que no aprecian el cambio producido en España estos últimos años no merecen ser contestados, porque ellos sí que son incultos.


Por eso creo que cada vez tienen más razón quienes me obligan a pensar que hemos confiado demasiado, los que pensamos que nuestra patria es La Tierra, en las primeras buenas intenciones de los padres de la Constitución Española, incluido vascos y catalanes, porque el resultado es la deslealtad de unos españoles con otros y catastrófico para Castilla. Castilla ha perdido su identidad, mucho más fuerte que las demás, y han ganado en identidad Cataluña y el País Vasco.


En fin, que como para algunos España es algo casposo, fascista y medieval, pues vamos a lo medieval. A lo mejor es buena idea resucitar la Castilla de 1493, la que puso la pela para conquistar América, la que puso la pela para que Carlos I contuviera la expansión turca, que no los franceses cristianos que se aliaron con él, la que entregó los telares, los lavaderos de lana, las fábricas de automóviles a Cataluña, etc.


¡Pues no es mala idea mirar aunque sea de reojo a Castilla!

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