Presidente de Marriott International afirma que es tiempo de hacer negocios con Cuba

El nuevo escenario entre Cuba y Estados Unidos y el reciente restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, así como el creciente número de viajes de estadounidenses a la Isla, donde cadenas principalmente europeas han expandido sus operaciones en los últimos años, hacen que el momento actual sea propicio para que las hoteleras norteamericanas comiencen a competir en el mercado cubano, estimó un alto ejecutivo del sector.

En un texto publicado en el sitio especializado skift.com, el presidente y CEO de Marriott International, Inc., Arne M. Sorenson, afirma que la empresa, una de las líderes mundiales de la industria con 19 marcas y más de 4 200 hoteles en unos 80 países, está lista para hacer negocios en la Isla “desde ahora mismo”.

“Acabo de regresar de mi primera visita a Cuba, donde pasé varios días hablando con funcionarios, líderes culturales y de negocios y ciudadanos comunes. No quedé defraudado (…) En el colorido y energético entorno de La Habana hallé a un pueblo deseoso de tener relaciones con Estados Unidos (…) orgulloso de su pasado y entusiasmado por el futuro”, escribe Sorenson.

El ejecutivo considera que “aunque la ley de Estados Unidos aún no permite a Marriott hacer negocios con Cuba, estamos listos para empezar ahora mismo y sabemos que los pasos dados por el presidente Obama para reactivar las relaciones con Cuba han generado una especie de carrera global que involucra a negocios de otros países para dejar tan poco como sea posible a las compañías estadounidenses cuando sean totalmente eliminadas las actuales restricciones”.

“En ningún sector eso es tan claro como en el de viajes. Compañías hoteleras de Latinoamérica y Europa han estado haciendo negocios con Cuba durante décadas. Con los viajes a Cuba en aumento, los hoteles existentes están llenos y las cadenas de otros países se apresuran a contratar la mayor cantidad posible de nuevos hoteles antes de que Marriott y otras empresas de EE.UU. accedan a ese mercado”, advierte.

Acto seguido, el CEO de Marriott recalca que las compañías estadounidenses deberían tener el permiso para “al menos poder competir por todo este nuevo negocio de viajes a Cuba”, donde, además de “contribuir a una más fuerte relación entre ambos países”, los hoteles bajo su administración emplearían a “cientos, miles de cubanos” y, a la vez, podrían recibir a decenas de miles de visitantes estadounidenses.

“Se prevé que este año se dupliquen las visitas de estadounidenses a Cuba. Si el Congreso actúa para levantar la prohibición de viajes, la cifra podría aumentar hasta cinco millones en unos pocos años. Hagan el viaje si tienen la oportunidad. Los ciudadanos estadounidenses deberían ser libres de viajar a Cuba, como lo son para ir a otros países, y sacar sus propias conclusiones sobre esa fascinante cultura. ¿Por qué prohibir a la gente conocerse unos a otros? Es mucho más probable que tengamos mejores relaciones si hay una relación vibrante entre nuestros pueblos”.

Y concluye: “Mientras se despeja la bruma de cinco décadas de aislamiento diplomático, también los negocios estadounidenses pueden tener un papel crucial en una nueva relación entre Cuba y Estados Unidos. La demanda de viajes está creciendo, hay sociedades en oferta y contratos listos para ser firmados. ¿No deberíamos dar el paso?”.

En diciembre pasado, poco después del anuncio presidencial sobre el inicio de un proceso hacia la normalización entre Washington y La Habana, Sorenson había dicho a la prensa que, una vez sea permitido por las autoridades de EE.UU., Marriott “está interesado en tener hoteles en Cuba para recibir a viajeros de todo el mundo”, particularmente de la marca Best Western, que ya tiene antecedentes como la primera del portafolio delgrupo que ha abierto establecimientos en destinos donde Marriott no estaba presente, como Haití o Myanmar.

Desde el pasado 17 de diciembre, y con más fuerza luego de las medidas emitidas por la administración Obama a mediados de enero -que aliviaron restricciones vigentes en el área de viajes- los viajes de EE.UU. a la Isla han aumentado exponencialmente (casi 40% hasta mayo, según fuentes cubanas) y empresas de cruceros, aerolíneas y agencias de viajes y touroperadores como Apple Vacations han dado pasos para estrenar o ampliar operaciones relacionadas con Cuba.

Los avances van desde vuelos que parten de nuevas puertas de salida como Orlando, Nueva York y Houston, planes de incorporar nuevos aeropuertos como los de Atlanta y Baltimore y de iniciar servicios de ferry entre la Florida y La Habana, hasta el inicio de venta online de boletos aéreos a Cuba por Cheapair y Travelport, la comercialización online de residencias privadas en destinos cubanos por Airbnb, y el anuncio de permisos a Carnival y Haimark Line para operar cruceros en o hacia Cuba.

Esta semana se anunció el primer acuerdo de corresponsalía bancaria entre bancos de Cuba y Estados Unidos (Stonegate Bank de Florida y Banco Internacional de Comercio S.A.), que permitirá las transacciones directas entre ambos países y, según expertos, será un apoyo al auge de viajes y negocios, además de un punto de partida para que otros bancos estadounidenses ingresen al mercado de la nación caribeña.

Mientras son cada vez más frecuentes los anuncios de nuevas operaciones por empresas del sector, compiten en el Congreso proyectos e iniciativas legales para tanto liberalizar como frenar los viajes a Cuba.

Según datos divulgados el pasado mes de mayo en la Feria Internacional de Turismo FITCuba, la cartera de oportunidades de inversión en el sector comprende 53 proyectos, que se sumarían a un panorama en el que existen actualmente 26 empresas mixtas y 18 cadenas hoteleras internacionales operando unos 70 establecimientos con casi 36 000 habitaciones, el 57% del total. Como parte del proceso de inversiones, Cuba planea llegar a 85 000 habitaciones hoteleras en 2020.

Cuba contemporánea

Hispanista revivido.