Una carta a la redacción que parte el alma. El autor no sólo denuncia las violaciones a los derechos de los españoles de Cuba en el Consulado de La Habana, sino que destaca las razones por las cuales muchos hijos de españoles no pudieron hacer los trámites mientras estuvo vigente la ley de Nietos.

Por razones de confidencialidad omitimos los datos del autor, que pondremos a disposición del actual Ministro de exteriores si desean ayudar a este hijo de España abandonado a su suerte en Cuba.

Estimado señor:

Soy ciudadano cubano, mi tatarabuelo procedía de España.

A mi abuelo no se le pudo tramitar la ciudadanía, pues había muerto 7 años antes de que se aprobara la Ley de nietos. Mi padre no conocía el procedimiento para hacerlo post-mortem (a mi abuelo) y en aquel entonces, yo era solo un niño.

Ante de expresar mi punto de vista, me gustaría agradecer la franqueza de Yoel y añadir que en su carta de denuncia a la postura asumida por los funcionarios de la embajada de España en Cuba, obvia algunos aspectos como lo prácticamente imposible que resultan las legalizaciones de los papeles en Cuba, y su elevado precio (pasa igual que con las colas en la Embajada de España, pues existen personas que realizan la cola y luego venden los turnos); aspecto que impide la presentación de los papeles correspondientes y en tiempo (es de mi conocimiento que Cuba no está entre los países que firmó el convenio de La Haya, de ahí la necesidad de las legalizaciones).

Además, quizás por tratarse de Cuba y es a mi entender, los funcionarios piden otros documentos que no fueron manifiestos en el boletín oficial de la Proclama de Ley y que constituyen una excusa para seguir postergando una respuesta que considero, debería ser rápida. Unido a ello, está la imposibilidad de conexión a internet y que aún hoy, con todas las facilidades que ha propiciado el país en materia de comunicaciones e internet, es muy difícil acceder a la web pues demora en cargar y a veces ni funciona.

Me molesta el hecho de que en España reconocen y aplauden la destreza de los cubanos en las diferentes manifestaciones en las que se desempeñan, así como lo laboriosos que son; sin embargo, a la hora de dictar una ley que beneficia a gran parte de los mismos, que por derecho de sangre les pertenece, les ponen reservas, peros y frenos.

Cuando los cubanos escuchan “Adiós España”, se emocionan hasta las lágrimas y sin embargo, muchos españoles no nos ven como sus iguales, y además temen que emigremos a una tierra que por derecho de sangre también nos corresponde.

No es menos cierto, que España teme hoy al crecimiento de la cantidad de inmigrantes, lo cual ha venido en aumento durante los últimos años; pero vale la pena dedicar un sencillo momento a reflexionar, que los que se benefician no son posibles inmigrantes, son hijos de España cuyos ancestros se vieron forzados a emigrar.

España es grande, y eso se lo debe a sus hijos, ¿qué derecho tienen los hijos de España de negar a sus hermanos?

Otro aspecto a destacar es que el actual proyecto de ley, beneficia a más personas y elimina trabas que formaba parte de un concepto puramente machista dentro del Código Civil Español, pero no declara explícitamente que incluso los hijos de los bisnietos y los hijos de estos y así sucesivamente, tengan derecho a adquirir la ciudadanía española, y dejan esta dimensión a la interpretación de la frase “Todos los hijos nacidos en el exterior de los españoles emigrados serán considerados españoles de origen”, contemplada en el artículo 1 del presente proyecto de ley, a sabiendas de lo que pasó la vez pasada por dejarlo a la interpretación de otras personas, que aunque están para cumplir lo estipulado en la ley, se empeñan en poner trabas en algo tan sencillo, y que vuelvo a repetir, no es una petición, es derecho de sangre. Esta Ley no debería tener fecha límite de cierre como la anterior, los españoles, son españoles siempre.

Aprovecho para encomiar la labor de aquellos que han trabajado a favor de que los hijos perdidos de España, vuelvan a sus brazos y sean reconocidos con los derechos que la sangre les otorga.

Quien no quiere a alguien de su misma sangre, no se quiere a sí mismo.

Y como diría Plinio el joven: “Es una noble misión rescatar del olvido a los que merecen ser recordados”.

Gracias Diario de la Marina

1 COMENTARIO

  1. Pues yo soy nieta de abuela y x casarse con un no español quede fuera x las mujetes no trasmitian nacionalidad.qye error de la ley x soy nieta igual q todos

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