Los cubanos ya no tendrán que seguir contribuyendo gratuitamente de manera obligatoria con los gastos militares del castrismo

Ahora  deberán que hacerlo de manera «consciente y voluntaria»

Es lo declara la segunda secretaria de la Central de Trabajadores de Cuba en una reciente entrevista publicada por la prensa oficial.

 

mi aporte a la patria

La fortaleza ideológica del castrismo ya no es lo que era. Se resquebraja en la medida en que las nuevas generaciones formadas dentro del proceso obedecen a lógicas internas del desarrollo social, irreconciliables con las nuevas realidades económicas. Una de las primeras víctimas de este desencanto generalizado lo constituye sin dudas «El día de la Patria». Un invento surgido en la Alemania nazi, ideado para que la población “ofreciera” al Estado, toda la riqueza creada durante un día de labor al año.

Revivido por Fidel Castro en la década de los 80 del siglo pasado, el “Día de la Patria” con el paso del tiempo, se ha lastrado de «formalismos» que le han restado al gesto «su verdadero sentido», según las declaraciones de la funcionaria sindical. Es por eso que la Central de Trabajadores de Cuba actualiza la política para que «la contribución de los obreros» se convierta a partir de enero en «un verdadero compromiso de amor a la patria», pero sobre todo que no merme, dado el final de la obligatoriedad que se mantenía sin razones, 30 años después de la puesta en práctica de la doctrina militar de “Guerra de todo el Pueblo”, aún vigente dentro de Cuba.

Recordemos que esta contribución se destinaba para contribuir a la financiación de la Milicias de Tropas Territoriales (MTT) y que fue el 17° Congreso de la CTC quien la bautizara e impusiera como impuesto  indirecto a sus afiliados en todo el país. Durante los debates que tuvieron lugar cuando se preparaba el último Congreso de la central obrera, las bases reclamaron insistentemente, el destino de la cuantiosa suma recaudada cada año durante el famoso “Día”. Los ciudadanos se preguntaban las razones por la cuáles, debían ofrecer al Estado un día completo de labor, teniendo en cuanta los bajos salarios devengados. Esa preocupación no sólo se manejó en la CTC, sino que “tenían resonancia en los plenos nuestros, y dentro de los análisis que hacía la UJC, la FEU y la FEEM”, es decir, que se trataba de un clamor popular del ingrato pueblo cubano.

Es por eso, que se ha modificado la política vigente, dejando a cada ciudadano la libertad de elegir la cuantía del aporte, por el que recibirá un bonito recibo llamado “Mi aporte a la patria”. Las sumas recaudas por la Central ascienden cada año a los 50 millones de pesos cubanos y se entregan a la Fuerzas Armadas Revolucionarias quienes están obligadas a rendir cuentas por el uso de esa importante contribución.

Si creemos a la señora López esos fondos “Se destinan en la preparación para la defensa, para el pago del salario de los trabajadores que se movilizan con ese fin. También para la ejecución de obras destinadas a proteger a la población en caso de guerra, para mejorar el teatro de operaciones militares y, además, para acometer acciones encaminadas a mitigar los efectos del cambio climático”. Pero en realidad todo el mundo en Cuba sabe que ese dinero se usa para la compra de equipo militar y la modernización del aparato represivo (anti disturbios) del régimen. Lo reconoce la funcionaria en la entrevista “Se ha esgrimido un falso criterio en relación con este tributo en algunos lugares. Existen quienes alegan que es para comprar armamentos. Y no es así. Realmente necesitamos que se divulgue el uso real de este aporte, y que el mismo nazca de la conciencia, el amor y agradecimiento al suelo patrio”.

Como decía Estelvina: ¡Qué gente caballero, pero que gente!

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