¿Resuelto el misterio de los paquetes incompletos de "íntimas" en Boyeros?

Vuelve el Granma hoy sobre este problema señalado por una sufrida señora, Carmen Moliner Peña, vecina de Fontanar, municipio de Bo­yeros.

En efecto, doña Carmen comprobó que desde hacía algún tiempo los paquetes de almohadillas sanitarias o “intimas” como se les conoce en Cuba que compraba en la Farmacia, venían con varias unidades de menos. Cuando se quejó a la empleada de la farmacia fue ninguneada por ella: “No cojas lucha Mami, que la caña es mucha”. Como Carmen no se dejó amilanar por la burocracia, elevó su queja ante la oficina de atención a la población del mu­nicipio de Boyeros, pero allí tampoco le hicieron ningún caso.

Asegura el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, que una vez conocida la queja, publicada en la sección “Cartas a la dirección” del 12 de junio, funcionarios de la Empresa Mathisa, del Departamento de Farmacia, de la Dirección Provincial de Salud de La Habana y de la Dirección de la UEB de Farmacias del municipio de Boyeros visitaron a la ciudadana y a la farmacia para comprobar los hechos.

Se le explicó a la doliente que la fase final del proceso productivo (empacamiento de las almohadillas sanitarias), podría ser la causa del problema señalado.

En cuanto a la empleada que la atendió, una vez que se constataron sus faltas, así como el incumplimiento del “procedimiento a seguir” se le aplicaron medidas disciplinarias consistentes en, traslado durante tres meses a otra plaza de menor remuneración con condiciones laborales diferentes. A la empleada también se le reprendió públicamente. La funcionaria que incumplió el procedimiento también fue regañada en la plaza pública (ante el colectivo de trabajadores), Granma dixit.

Para que los empleados no sigan sustrayendo las almohadillas en la fase final, asegura el Granma que se incrementarán las acciones de control a los puestos de trabajo, lo que incluye los del proceso de envasado, mediante inspecciones y toma de muestras según Norma Cubana NC ISO 2859-1. También se anunciaron otras medidas entre las que se encuentra el cambio del paquete incompleto.

Este grave problema fue ventilado el 16 de julio en carta remitida al periódico por varios altos funcionarios del Estado entre los que se encuentran

Sin embargo, aunque el periódico se felicita por las sanciones a los empleados y funcionarios indelicados, no da una cabal respuesta al problema principal: el de la responsabilidad de la empresa productora.

Pero ¿cómo podría hacerlo si el Consejo de dirección del grupo empresarial de la Industria Ligera (Gempil), del Ministerio de Industrias, dirigido por el señor Roberto Cabrera, (de quien depende en última instancia la fábrica incriminada, Mathisa), está en manos de los incompetentes militares en civil que dirigen los sectores productivos del país?

Hispanista revivido.