Reclaman en el parlamento español una investigación independiente por la muerte de Payá

La pidió el diputado de Ciutadans, Maura Barandiarán

 

La petición tuvo lugar el pasado 13 de abril durante la XI Legislatura de la Comisión de Asuntos Exteriores, presidida por Jesús Posada Moreno en el marco de la discusión a propósito de una no Ley Relativa al apoyo al proceso negociador de la Unión Europea con Cuba en pro de un espacio  de  libertad  y  respeto  de  los  derechos  humanos. Esta no Ley fue presentada  por  el  Grupo  Parlamentario Popular en el Congreso.

Tras las palabras de su presidente el primero en intervenir fue el Popular de origen cubano De Luis Rodríguez, quien como se debe comenzó su exposición con una lección de historia. Más adelante aseguró que desde que comenzaron las negociaciones entre Cuba y la Unión Europea el parlamento “en su inmensa mayoría” las habían sostenido, dentro de la perspectiva de que “Congreso  de  los  Diputados  de  España,  acompañara  al  pueblo de Cuba en esa transición”. “La situación de los cubanos es difícil”, recalcó el diputado, que lo sabe de buena tinta, pues aseguró haberse reunido hacía pocos días con Dagoberto Valdés y  Cuesta  Morúa,  “dos  personas  que  estuvieron  reunidas  con  el  presidente  Obama  en  La  Habana”, explicó.

El diputado se mostró consciente de que el régimen no quiere hacer cambios, pero por esa misma razón los españoles “tenemos que dar un protagonismo especial al pueblo de Cuba”, que es a fin de cuentas, según el representante popular, el protagonista y motor de esa transición. Más delante, de Luis hizo referencia al mercado del trabajo en la isla y explicó a sus colegas “hoy en Cuba no es el empleador quien contrata sino el Estado” por lo que sugirió que se apoyara a los trabajadores, a los que la propia Constitución cubana reconoce el derecho asociación y otros derechos fundamentales. Según el señor de Luis, si se utilizan los mecanismos legales ya existentes, tal vez se pueda avanzar en la dirección deseada, es decir en una transición pacífica.

Más tarde por el grupo socialista, intervino el señor Gutiérrez Limones, quien fiel al discurso de su agrupación consideró que ya iba siendo hora de  modificar esa única versión de la democracia que se le quiere imponer a toda la sociedad. Observó la incoherencia de la política actual, ante la cual lo que sucede en China es aceptado, mientras que al modelo cubano se le aplican otros puntos de vista “no siempre coherentes”. Los mismos que condenaron a los empresarios españoles por mantener relaciones con La Habana, son los que ahora presiden las delegaciones de los Estados Unidos, aseguró. No obstante reconoció que aunque las cosas han cambiado, la situación de pueblo sigue siendo la misma. Por eso, abogó para que España recupere el papel que siempre ha tenido en Cuba, “ha de ser la puerta natural de la isla con Europa”. En otra parte de su intervención lamentó la falta de un plan global hacia Hispanoamérica. Al final de su intervención solicitó el fin de la llamada Posición Común, para que España recupere en América “la posición que nunca debió perder”.

 

Ciudadanos pide investigación por la muerte de Payá

Continuó Maura Barandiarán, por Ciudadanos, un partido tradicionalmente hostil a la apertura económica sin que se respeten los derechos humanos. El diputado reiteró su posición ya conocida, “no puede haber apertura comercial sin hacer referencia a los mismos”. Argumentado en ese sentido, recordó las difíciles situaciones humanas de los opositores cubanos que pueden ser apresados “y en ocasiones condenados a la pena de muerte”;  prosiguió su exposición pidiendo una investigación internacional por la muerte de Osvaldo Payá. “Creer que las relaciones comerciales llevarán a una apertura política, es un deseo, pero nada garantiza que algo así ocurra”, dijo. Aseguró que apoyaba la iniciativa del Grupo Popular, porque esta sugería poner al régimen delante de sus propias responsabilidades en lo que concernía los derechos laborales, muy por debajo de los estándares de lo países comunista que todavía quedan.

Todos parecían muy felices hasta que tomó la palabra el representante de Podemos, el señor Guijarro García, el cual presentó una enmienda al proyecto de no Ley, por considerar que todo lo que sucede en Cuba ha sido causado por la hostilidad de los Estados Unidos hacia Cuba, “la isla paga los costes de una Guerra Fría que ya terminó” y mientras otros enemigos históricos de los Estados Unidos como Vietnam, reciben otro tratamiento. El caso de Cuba no puede explicarse sino por la prepotencia de un imperio contrariado, dijo. Recordó cual fue la posición de España, cuando se impuso la Ley Helms-Burton, que imponía sanciones a terceros y posteriormente, como el ex presidente del gobierno, José María Aznar se vanagloriaba de haber logrado un frente común contra Cuba durante su mandato, “Actuando así en contra de los intereses de todos los españoles por prejuicio ideológico y  seguidismo faldero”, espetó. Veinte años después volvemos a cambiar de rumbo al calor de Washington, lamentando que no se incluyera en el proyecto de no Ley una mención al bloqueo y supeditara todo apoyo de España al proceso de apertura a la supresión del mismo.

Por su parte el Grupo de parlamentarios Vasco destacó que todo ese proceso, había sido posible por la disposición de la Comunidad europea hacia el dialogo, España, recordó no podía iniciar acciones individuales, sin referirse a la Posición común que ella misma estableció a todos los socios europeos.

Una diputada del Grupo Mixto, Sánchez Maroto,  hizo también referencia al Bloqueo y a los daños causados al pueblo de Cuba, pero aseguró que apoyarían toda iniciativa a favor de la mejoría de su situación. Por su parte Ezquerra Republicana en la voz de Tardá y Coma, aseguró que el único lugar donde se volaban los derechos humanos en Cuba era en la base naval de Guantánamo. Tras los argumentos archiconocidos de la izquierda europea a favor del régimen, Tardá afirmo que votaría la proposición socialista a condición de que se incluyera la petición de Podemos, o sea, una mención al Bloqueo, causa a su juicio de todos los males cubanos.

Indudablemente el tema de Cuba sigue despertando grande pasiones y debates en España. Hay que lamentar que persista la lectura ideológica de los acontecimientos que se producen, lo cual impide una lectura serena de los mismos, y en consecuencia la emergencia de nuevas ideas capaces lograr algún consenso válido. Por desgracia los malos siguen siendo malos y los buenos, buenos sin matices.

Es lo que trajo el barco.

Hispanista revivido.