El gobierno cubano legalizó las cooperativas no agrícolas hace cinco años como parte de su estrategia para que el Estado comunista se retire lentamente de la economía a favor del sector privado y de las fuerzas del mercado.

Scenius, considerado como uno de los casos exitosos de los esfuerzos de reforma de Cuba, ofrecía servicios de consultoría de contabilidad y negocios principalmente a empresas estatales. La cooperativa fue fundada en 2014 por tres asociados y desde entonces ha crecido a 328, dijo su presidente, Luis Dueñas.

Ahora, su futuro está en duda.

“Hoy hubo una reunión en el Ministerio de Finanzas para comunicarnos que estaban cerrando la cooperativa”, dijo Dueñas en entrevista.

“Tenemos que dejar de prestar servicios dentro de 30 días”.

Dueñas dijo que la decisión se produjo después de que el Ministerio de Finanzas se quejara de que Scenius estaba prestando servicios fuera de su mandato oficial. Dijo que no estaba de acuerdo con esa evaluación.

El gobierno no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre las noticias, que fue reportada por primera vez por la revista digital El Toque.

“Han sido semanas de angustias y hoy estamos consternados”. Es la frase más sentida que dice esta joven asociada a la cooperativa de servicios contables y financieros Scenius, mientras consigo el contacto con Alfonso Larrea, el director general y ambos confirman la noticia: el Ministerio de Finanzas y Precios ha ordenado el cierre de una de las seis cooperativas de ese tipo autorizadas en el país, en lo que parece ser otro paso en el congelamiento a la reforma económica en marcha.

Este paso llega en un momento en que el país todavía digiere los anuncios de un “perfeccionamiento” en la política sobre el Trabajo por Cuenta Propia, que de momento dispuso la paralización de la entrega de las licencias más demandadas. Sin fecha de conclusión, la pausa a la reforma había comenzado meses atrás en provincias con gran número de privados, sobre todo en el turismo, como Sancti Spiritus y Matanzas.

En dos años y medio de creada, la cooperativa Scenius ha llevado la contabilidad de más de 50 clientes, todos, representantes de empresas estatales.

Reuters dice que el gobierno no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre esta noticia. La medida dejaría sin empleo a 326 socios de esta organización, con sedes en La Habana, Matanzas y Camagüey.

A principios de esta semana, el gobierno anunció que no otorgaría nuevas licencias para algunas de las actividades más populares en el incipiente sector privado de Cuba hasta que hubiera implementado nuevas medidas para frenar irregularidades como la evasión de impuestos.

El anuncio del martes causó consternación entre los cubanos que esperaban abrir hostales, restaurantes, y otros que creen que expandir el sector privado es vital para impulsar la economía del país.

El presidente de Scenius dijo que apelará la decisión del Ministerio de Finanzas por el bien de los socios de la cooperativa y sus familias. “Somos 328, así que hay 328 familias afectadas”, comentó.

Muchos de los trabajadores de Scenius provenían del sector estatal, donde el salario mensual promedio es de poco menos de $ 30. En la cooperativa, pueden hacer unos $ 200 al mes.

“Todavía estamos perplejos” dijo una de los socios de Scenius, Yaisy Laplace. “No esperábamos esto, pero todavía tenemos esperanza”.

El gobierno de Cuba no oculta su preferencia por el modelo de cooperativas ─donde cada trabajador tiene una participación en el negocio─ sobre las empresas privadas, donde los propietarios obtienen ganancias del trabajo de sus empleados.

Algunos analistas aseguran que los sectores más intolerantes del gobierno cubano temen que cualquier entidad se vuelva tan económicamente poderosa como para amenazar el poder del gobierno.

Fuentes: ElToque, Reuters, Marti Noticias, Cubanet

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