Respuesta de Raúl Castro a Obama: ‘La vida sigue igual’

Obama reconoce el papel de la Isla como un interlocutor serio y además consolida los cambios que se han hecho hasta el momento, pero no son suficientes

  • Josefina Vidal, ex agente castrista exoulsada de los EE.UU. por espionaje y a cargo de las negociaciones de La Habana con los EE.UU., repitió en su comparecencia ante los medios las tradicionales quejas de la dictadura.

El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, emitió este viernes una directiva presidencial de políticas favorable a la mejoría de la normalización de relaciones bilaterales y donde se destaca la necesidad de continuar dicho proceso de manera progresiva con el Gobierno y el pueblo cubano.

Lo anunciado por Obama reconoce el papel de la Isla como un interlocutor serio y además consolida los cambios que se han hecho hasta el momento, mientras fomenta más intercambios entre los dos pueblos y países.

Este documento refleja el sentir de sectores amplios en la nación norteña en relación con que lo que conviene es el proceso actual y contiene cuestiones que pueden servir de referencia, aseguró en La Habana, Jose­fina Vidal, directora general de Estados Uni­dos de la Cancillería cubana.

En declaraciones a la prensa, Vidal dijo que en el contenido de la directiva presidencial de políticas se aprecian elementos que pueden ser útiles en caso de que un gobierno decida continuar el proceso de mejoría de las relaciones.

Lo anunciado ayer por Obama vino acompañado con la noticia de las nuevas modificaciones por parte de los Departamentos de Te­so­ro y Comercio de algunas regulaciones del bloqueo impuesto a Cuba y que son una continuidad de paquetes adoptados en otras ocasiones.

Estas medidas, como otras tomadas anteriormente, son muy limitadas, aseguró Vidal, quien reafirmó que el bloqueo económico, fi­nanciero y comercial persiste.

Ejemplificó en ese sentido que se mantienen las restricciones para las importaciones cubanas en el país norteño, sobre todo las del sector estatal. La única excepción es la de los productos farmacéuticos que en esta ocasión se autoriza su venta en Estados Unidos, dijo.

La diplomática aseveró también que en la esfera financiera sigue vigente la prohibición de abrir cuentas corresponsales cubanas en bancos estadounidenses, a pesar de la autorización del uso del dólar en las transacciones con nuestro país.

Las medidas benefician más a Estados Uni­dos que a Cuba, afirmó.

Este nuevo paquete de medidas incluye la autorización de la importación, promoción, venta y distribución en Estados Unidos de pro­ductos farmacéuticos cubanos aprobados por la  Agencia de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés).

En ese mismo orden, se dio luz verde al de­sarrollo de proyectos para investigaciones mé­dicas conjuntas con fines comerciales o no, entre personas y entidades de ambos países; así como a la apertura de cuentas bancarias en Cuba de personas y entidades que se vincu­len solo con estas actividades.

Sin embargo, todavía no se pueden establecer empresas mixtas para el desarrollo y comercialización de productos en esta in­dustria.

Otra de las medidas adoptadas fue la eliminación del límite de hasta 400 dólares (de ellos 100 en ron y tabaco) para la importación en Estados Unidos de productos cubanos para uso personal por parte de los estadou­ni­denses, adquiridos en Cuba o en terceros países. Aunque Cuba no puede vender estos productos en el mercado estadounidense.

El alcance y aplicación práctica de estas medidas se condicionan a diversos intereses en Estados Unidos a pesar de la voluntad política mostrada por la administración del presidente Obama.

En la jornada también trascendieron las palabras de la asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, en el Woodrow Center. Al respecto, Vidal comentó que el Gobierno de Estados Unidos no ha abandonado otras políticas que vienen de épocas anteriores.

Como parte de este proceso de construcción de relaciones de nuevo tipo con Estados Unidos la parte cubana ha insistido en que cuestiones como la soberanía o el funcionamiento del sistema político cubano no están en la mesa de negociaciones, expresó la diplomática.

Discursos como el de Rice son un ejemplo de que Estados Unidos no esconde el objetivo de promover cambios en el ordenamiento po­lítico, económico y social de Cuba; ni de­siste de la intención de implementar programas de corte injerencista.

Hispanista revivido.