El gobierno cubano ha suspendido temporalmente la emisión de nuevas licencias para restaurantes privados

conocidos popularmente como “paladares”, y ha recrudecido el escrutinio sobre los que ya operan en La Habana, advirtiendo a sus dueños que deben obedecer las regulaciones establecidas, según un reporte en inglés de la agencia de noticias Reuters.

En las últimas seis semanas, los dueños de algunas paladares han sido citados por el gobierno municipal para ser instruidos sobre presuntas violaciones que cometen los restaurantes privados, como evadir impuestos, comprar suministros en el mercado negro u operar clubes y bares ilegales.

Algunos de los empresarios privados que han sido citados a estas reuniones dicen que esperan un recrudecimiento de las regulaciones existentes y más visitas de inspectores y auditores estatales.

Niuris Higueras, dueña de la paladar Atelier, dijo que había sido citada a una de las reuniones en el Poder Popular de La Habana donde participaron varias instituciones del estado, entre ellas la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y la policía. La reunión, asegura, lejos de inquietarla le dio tranquilidad.

“Pensé que la reunión iba a ser muy tensa, pero no fue así”, dijo Higueras. “Fueron muy comunicativos. Incluso nos dijeron que nuestros negocios son importantes para la economía y que no sólo se trata de irregularidades en los negocios privados, sino también en los estatales. Básicamente fue para que todo el mundo supiera que ellos sabían que se estaban cometiendo ilegalidades”.

“Es como el viejo dicho de que guerra avisada no mata soldado”, añadió.

Según la empresaria, los problemas que señalaron las autoridades “son reales”. Entre ellos, las autoridades citaron el uso de parqueo público para acomodar a los clientes de las paladares, la compra de mercancía en el mercado negro, la violación de impuestos y lavado de dinero e incluso la prostitución y la droga.

“Son cosas que están sucediendo realmente”, dijo Higueras, quien dice que espera que se intensifiquen los controles.

“Están haciendo inspecciones. Sé que va a haber más control”, dijo.

De acuerdo con las leyes cubanas, los restaurantes privados poseen un límite de capacidad de 50 asientos y deben comprar los suministros para el negocio en tiendas estatales, a pesar del alto precio de los productos.

En la capital cubana operan cientos de paladares. Algunas, como La Guarida, se han vuelto famosas por ser frecuentemente visitadas por personalidades y famosos de todas partes del mundo, entre ellos Kim Kardashian y su esposo Kanye West, la actriz Natalie Portman y más recientemente la estrella del pop Madonna. El presidente Barack Obama y su familia cenaron en la paladar “San Cristóbal” durante su visita a la isla en marzo pasado.

El recrudecimiento de las medidas del gobierno para regular las paladares ocurre en un momento en que el número de turistas que visita la isla ha aumentado exponencialmente. Cuba reportó este mes que en lo que va de año 3 millones de turistas han visitado el país. Además, desde el mes pasado algunas aerolíneas estadounidenses han comenzado los vuelos regulares a Cuba, y se espera que el número de visitantes de Estados Unidos alcance los 300,000 antes de que termine el año.

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