La Tertulia “Ambas orillas” del programa radial conducido por Enrique Vercher, conversó hace algunos meses con Ferrán Núñez, de Autonomía Concertada para Cuba (ACC). durante la tertulia se habló de la asociación que dirige, de Hispanismo, así como las estrategias que siguen para conseguir la Reunificación de Puerto Rico y Cuba con España.

La entrevista puede escuchar en Youtube: https://youtu.be/6WcBbkVJw7o y en Ivoox: http://www.ivoox.com/14253393

Y la transcripción de la primera parte de la misma puede leerse a continuación.

Enrique Vercher: ¡Buenas tardes! Estamos hoy con Ferrán Núñez. Es una personalidad en este mundillo del hispanismo y la integración con España. Casi no merece mucha presentación. ¡Buenas tardes-noches, Ferrán!

Ferrán Núñez: Buenas tardes, Enrique, realmente tu gentileza me toca en el corazón. Muchas gracias por invitarme a tu programa. Realmente es un placer y un honor estar aquí contigo hablando. Gracias.

EV: Mira lo que dice Wikipedia sobre ti: “Se graduó en la Escuela Inter Armas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR)” ¿verdad?

FN: Pues sí, amigo mío, pues sí, yo soy un puro producto del régimen castrista. Pertenezco a esta generación de personas que no conocieron más que la revolución, y que no conocieron más que la dictadura, y que nacieron y crecieron en ese sistema. Viví en Cuba hasta los 30 años. ¡30 años de mi vida en aquel país! Hice lo que hacían algunos jóvenes en aquella época al terminar la secundaria, estudié una carrera militar…

Cuba, es una isla militarizada. Estamos hablando de un pequeño Israel en el Caribe. Todo el mundo hace su servicio militar. En este mismo momento en el que hablamos se desarrollan las maniobras militares que se llaman “Bastión” y que movilizan a toda la población…

Entonces así ocurrieron las cosas, estudié en una Academia Militar. Fui un militar de carrera, me gradué con todos los honores, y al terminar la carrera me mandaron a la guerra. En Cuba cuando te mandan a la guerra se supone que sea en nombre de grandes ideales patrioticos, por eso no le llaman guerra, utilizan el eufemismo “Internacionalismo proletario”; para que se entienda en español de España, se trata de irse como Cooperante, lo que pasa, es que no vas a ayudar a construir casas, sino a matar a personas que no conoces y que nunca te hicieron nada, en nombre de la solidaridad proletaria. A mí me tocó Nicaragua y tuve suerte porque muchas personas que conocía, tuvieron que hacer la guerra en Angola, en Etiopía, en Granada…

En aquellos años los Castro tenían grandes aspiraciones hegemónicas. Se consideraban investidos por una misión trascendental: combatir a los Estados Unidos y vencerles. En esa locura metieron a todo el pueblo cubano sin consultarle. Eran otros tiempos, la gente obedecía porque compartían esos ideales socialistas, otros por miedo a ser señalados como desafectos al proceso. En todo caso,  funcionó. Todavía Angola no ha caido en las manos de niguna potencia, hay otros países de Africa y América que deben su soberanía a la ayuda de los militares cubanos. Es un hecho.

EV: Sí, como te digo por la parte que conozco yo un poco de Rusia, se habla de todo el material facilitado a Cuba, efectivamente eso es así. Bueno, siguiendo un poco con tu breve biografía, una parte bastante impactante dice: “En 1989 fue encarcelado en La Habana, durante meses, en la prisión llamada Villa Marista por sus escritos contestatarios calificados por el régimen de Fidel Castro como “propaganda enemiga”.

FN: Así fue…, esa es la historia de mi vida. No te voy a negar que lo pasé muy mal, pero si no hubiera sufrido todo aquello ahora no estuviera en el punto en que estoy. Supongo que España también se dice que lo que lo que sucede conviene. En mi caso la verdad es que no puedo quejarme. De no haber tenido aquella experiencia todavía estuviera en Cuba. Sería todavía militar, quizá fuera ya teniente coronel, coronel, o vaya usted a saber, si hubiera trepado hasta el generalato, allá cualquier cosa puede pasar…

Sin embargo, pasó lo que acabas de leer; me metieron preso por escribir, se suponía que un militar no debe escribir,  el simple hecho de pensar diferente o hacer cosas que no están establecidas, genera problemas en Cuba. Pero en mi caso fue peor porque yo era un oficial del Ejército.  Estuve tres meses en una prisión de máxima seguridad, dentro de un calabozo asqueroso, como los que se ven en las películas, con luz encendida las 24h del día, con cacheos en medio de la noche, desnudo, torturado con frío y con calor, abrumado por interrogatorios en cualquier momento, golpeado, maltrado, vejado. Lo triste es que todo lo que te acabo de contar sigue ocurriendo todavía en Cuba. No te estoy contando ninguna mentira. De la noche a mañana dejas de ser una persona. Son cosas que te marcan porque suceden cuando menos te lo esperas. La verdad es que todavía hoy no me lo explico, a fin de cuentas sólo había escrito algunos poemas…

EV: ¿Esa supuesta “propaganda enemiga” no era ni siquiera criticar a Fidel Castro y tal, sino que eran simplemente unos poemas, hablando de la situación en Cuba o…?

FN: En realidad aquellos textos los escribí durante la guerra de Nicaragua. Debes saber que se trataba de una guerra secreta, de la que ya nadie se acuerda. Pocos conocen los detalles. La historia de las Misiones Internacionalistas cubanas está por escribirse. Viví todo aquello con 19 años, y claro con esa edad uno se cuestiona “¿Por qué estoy aquí?”, “¿Qué es esto?”, y sobre todo que “¿Qué sentido tiene?”…

Por muy formateada que esté una persona, siempre termina haciéndose preguntas, y las respuestas a esas interrogaciones existenciales coinciden dificilmente con lo que debe pensar un militar, que ya para empezar no debe hacerse ninguna pregunta.

EV: ¡Guau! Bueno, luego digamos que el siguiente paso en tu vida es cuando ya pasas, o te exilias, a Francia gracias a la Fundación Francia Libertades, Fundación Danielle-Miterrand, y estás ahí desde 1992.

Continuará…

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