Sería de todo punto ilógico que en una sociedad infantilizada los comportamientos que requieren madurez fueran proporcionales a las causas que los producen.

El tema catalán es un ejemplo de inmadurez, de abandono, de falta de responsabilidad, de falta de diálogo, de supremacía.

Sólo las grandes corporaciones y empresas, que aplicaron su artículo 155 desde su puesto de mando, han dejado claro las escasas posibilidades que tiene hoy día Cataluña para ser una nación. Su pedagogía ha sido la única sincera y determinante de cara al futuro y la que más tendrán en cuenta los catalanes para no repetir errores.

En este asunto todos han intentado restituir algo. Los independentistas restituir la República Popular y, desde ella, abolir la Monarquía e implantar la República en España. Olvidan que las repúblicas populares se implantan no con tractores que cuestan 60 millones de pesetas subvencionados por la UE; con coches oficiales blindados; bailando sardanas juntos los explotadores de la derecha catalana y los revolucionarios de la CUP frente a los palacios de invierno; con sueldos oficilales de más de cien mil euros;enfrentándose con el hermano o el amigo porque piensa de manera diferente, en vez de atraerlos con argumentos; manipulando a los niños, etc., las repúblicas se implantan corriendo con alpargatas delante de fuerzas opresoras, desde posiciones muy claras y proyectos ya muy definidos que mejoren la vida de los ciudadanos y no que pongan en peligro lo que ya existe, asaltando y no aplaudiendo el Palacio de la Generalidad por no haber sido capaz de reindustrializar Cataluña, por tener la sanidad abandonada, por conformarse, como España, a vivir solo del turismo y de las subvenciones…

El Gobierno español quiere restituir la legalidad democrática y lo conseguirá con su tardío 155, pero es un error convocar elecciones tan pronto sin haber resuelto los verdaderos problemas de Cataluña que son, la vuelta de las empresas que se fueron y evitar que otras salgan, los problemas de convivencia y de la escuela que requieren mucho tiempo y mucha pedagogía, que ha faltado, un discurso con hechos de que España no solo no roba a nadie sino que ayuda a todos en las crisis.

Solo la Justicia y las Fuerzas del Orden han realizado con disciplina y prontitud su trabajo. La Justicia catalana que no se ha arrugado por la cercanía, las Fuerzas del Orden que están para lo que les encomienda la Constitución, y que después de haber sido mal dirigidas con órdenes contradictorias, de haber sido humillados en pueblos y colegios, de haber vivido en condiciones precarias en hoteles y camarotes,, a falta de una política estatal que reordene toda la administración catalana, seguirán siendo en único recurso al que acudir para mantener la convivencia.

No estaría de más recordar en estos momentos, que el único cuerpo armado fiel a la II República Española fue la Guardia Civil y que la República se lo pagó disolviéndola.

En todo esto solo hay un ganador que es el Sr. Rajoy por el momento. Más ganador aún, si hubiera convocado elecciones generales y autonómicas a la vez en marzo. Ya lo venimos anticipando desde hace años, es el más listo de la clase.

Pero los problemas de convivencia en Cataluña seguirán durante muchos años.

Partido Ibérico (íber)
IBERIA: Maestra de la vida.

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