El Monarca dijo estar muy contento por ‘regresar a los Estados Unidos’ obviando el hecho de que la isla no es todavía territorio norteamericano

La otra metedura de pata le corresponde al director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, quien afirmó que ‘era la primera vez que un congreso de esa naturaleza se hacía fuera de un país hispano’.

Objeto de crítica fueron los discursos del director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y del rey Felipe VI, que el martes inauguraron el congreso y ensalzaron reiteradamente la defensa del uso del español que históricamente ha hecho Puerto Rico, que es un Estado Libre Asociado a EE.UU. y cuyos naturales tienen nacionalidad estadounidense.

Sin embargo, el primero hizo alusión a que esta era la primera ocasión en que un Congreso de la Lengua no se celebraba en Hispanoamérica, mientras que el segundo dijo alegrarse de regresar a EE.UU.

“De un plumazo nos han invisibilizado y ninguneado”, lamentó hoy en declaraciones a Efe el escritor puertorriqueño Eduardo Lalo, responsable de hacer saltar la chispa de una crítica que se trasladó a algunas de las salas del Centro de Convenciones de San Juan donde se celebra el congreso.

Según explicó el ganador del premio Rómulo Gallegos 2013, “no tenía intención de causar este lío, pero uno no puede callarse ante semejantes barbaries dignas de mandatarios españoles del siglo XIX”.

Durante su intervención hoy en una de las sesiones, Lalo criticó la “continuidad” establecida en ese sentido por Felipe VI con respecto a reyes anteriores.

“Espero que en el futuro la historia nos conceda la justicia y la dignidad que nos merecemos”, añadió tras reclamar que el Instituto Cervantes deje de ser un “apéndice” del Ministerio de Exteriores de España.

“Sólo entonces nuestra lengua podrá ser común”, defendió Lalo, que logró así poner en pie a parte del auditorio, que con un aplauso suscribió sus palabras.

En el breve debate posterior al coloquio, el historiador e hispanista puertorriqueño José Ignacio Jiménez, que se encontraba entre el público, habló del sentimiento de “traición” que se siente al percibir que España se interesa por Puerto Rico para utilizarlo como trampolín a EE.UU.

Al respecto, Rafael Rodríguez-Ponga, secretario general del Instituto Cervantes, dijo a Efe que los reyes de España habían hecho un gran esfuerzo por venir a Puerto Rico, teniendo en cuenta la coyuntura política española, y destacó la constancia que siempre han demostrado por su compromiso con la cultura y con Hispanoamérica.

Igualmente recordó la importante labor que hace el Instituto Cervantes en la promoción de la cultura hispanoamericana en las 90 ciudades donde está presente.

Desde primeras horas de la jornada, por los pasillos se comentaba la columna que Lalo publicó hoy en el principal diario de la isla, El Nuevo Día, que se repartió entre los asistentes a la llegada al Centro de Convenciones.

En ella, Lalo recuerda que García de la Concha dijo que esta era la primera vez que el Congreso no se celebraba en Hispanoamérica, una “imprudente barbarie” que “nos saca sin más, en un par de frases, de nuestro ámbito natural y cultural”.

Criticaba también la alusión de Felipe VI de su regreso a “EE.UU.”, en alusión a Puerto Rico, y su referencia al español “mestizo” que se “alterna” con el inglés en la isla.

“Puerto Rico no es parte de Estados Unidos, sino un territorio invadido por esa nación en la Guerra Hispanoamericana de 1898”, después de la cesión por parte de España “como botín de guerra, sin defender ni considerar en lo más mínimo, la suerte de sus habitantes”, afirma el escritor puertorriqueño, uno de los más vendidos.

No fue el único incidente

Independentista interrumpe al rey de España y pide liberación de Oscar López Rivera

Justamente cuando el rey de España Felipe VI subió a la tarima y se disponía a iniciar su mensaje como parte del plenario inaugural del VII Congreso de la Lengua Española (CILE), el militante independentista Pedro Muñiz interrumpió al monarca y pidió la liberación  del preso político puertorriqueño Oscar López Rivera, quien lleva más de 30 años tras las rejas en EEUU.

“¡Justicia para Oscar López Rivera, libertad para Oscar López Rivera!”, gritó Muñiz, quien se había subido a una de las tarimas de la cadena WIPR subrepticiamente, mientras todos los ojos estaban puestos en el rey, quien ya se disponía a hablar, cuando fue interrumpido.

Felipe VI se mantenía seguro y tranquilo mientras Muñiz daba su propio mensaje, breve.

El simpatizante independentista no fue intervenido por el Servicio Secreto, sino que apenas terminó, y cuando se acercaba la seguridad, bajó de una de las tarimas dispuestas para WIPR, cuyo camarógrafo ni siquiera se inmutó ante la presencia y gritos del manifestante.

Muñiz, muy elegante con su traje, levantó un poco los brazos, como diciendo ya terminé, ya me voy, y caminó con paso de prisa hacia las puertas laterales de salida, vigilado por la seguridad, que no intervino físicamente con el activista, al menos en presencia del rey y de los cientos de presentes, que no mostró sorpresa, ni temor, según se pudo apreciar.

Muñoz pertenece a una familia muy conocida del entretenimiento y los medios de comunicación.

El activista ha sido igualmente muy vocal en sus luchas, pero no se le conoce por ser violento, aunque sí muy firme en sus convicciones.

Por otro lado, apenas minutos antes, uno de los oradores de la mañana, el escritor puertorriqueño Luis Rafael Sánchez había aludido precisamente a López Rivera como el prototipo del “hombre de acción”.

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