Todo parece indicar una inflexión de la posición rusa sobre el presidente sirio a cambio de Ucrania

  • Protegido a capa y espada por V. Putin, que no ha dudado un segundo en enviar el Ejército en su ayuda, las horas del presidente sirio parecen estar contadas.

En efecto, lo confirman las intensas conferencias teléfonicas entre los cancilleres ruso y norteamericano esta semana con el objetivo de poner fin a la guerra en Siria. Según fuentes concordantes cercanas al Departamento de Estado, por primera vez desde que comenzara el conflicto Rusia parece dispuesta a negociar sobre el destino de Bashar Al Assad y las modalidades que tendría su salida del escenario político.Otras fuentes dignas de confianza citan al alto mando de los rebeldes pro-occidentales a los cuales se les han venido presentado una serie de medidas, entre las cuales se encuentra la salida de Assad. Los líderes rebeldes fueron interrogados por altos funcionarios norteamericanos acompañados por sus homólogos saudíes y jordanos. En ningún momento se les preguntó su opinión al respecto, sino que más bien se les presentó el asunto como algo ya acordado y que debían aceptar si llegara a anunciarse.

El objetivo es lograr de inmediato un alto al fuego en toda Siria para evitar la inminente ofensiva sobre Alepo que preparan las fueras rusas, iraníes, sirias y los milicianos del Hezbolah. Como por arte de magia los bombardeos rusos sobre Alepo cesaron desde el lunes pasado, lo que significa que la ofensiva terrestre está a punto de lanzarse. En cualquier caso, no pueden hacerse pronósticos sobre los próximos pasos que dará la administración de Vladimir Putin, maestro en el juego de ajedrez político.

 

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