Miami, 26 de agosto, El régimen la presentaba como una discusión sobre la Constitución entre “cubanos de Miami”, pero sus organizadores sostienen que era privada y que no representan al exilio.

Un exiliado histórico, Zenén Pérez,* se cuela en la reunión que organizaba la Alianza Martiana para discutir sobre el tema de la Constitución. La misma fue presentada en la prensa cubana, representativa de todo el exilio, pero un exiliado histórico se presentó para dar su opinión y fue expulsado porque según sus organizadores no representaba la opinión “mayoritaria de todos los presentes en la sala”. Mas allá de la anécdota -previsible- que una reunión de esa naturaleza, organizada por simpatizantes de la dictadura en Miami, pudiera celebrarse sin incidentes; prueban si es que hacia falta una prueba, el grado de penetración de los agentes castristas en la ciudad.

Es una ingenuidad, creer a estas alturas de la película, que la Seguridad del Estado, no ha utilizado las mismas tácticas que usa para destruir a los opositores dentro de Cuba, fuera de ella. Y para muestra un botón.

Dirigida por Max Lesnik, la “Alianza Martiana” es una asociación de hombres y mujeres libres del continente americano, residentes en Estados Unidos que propugnan y luchan por el respeto a la soberanía plena de nuestros países de origen, así como por la mejor relación entre el gobierno norteamericano y los pueblos de Nuestra América, según afirma afirma su portal oficial, que también transmite programas radiales por internet a través de Radio Miami.

“¿Por qué razón le entregan al Partido Comunista, único, la soberanía de la nación? ¿Por qué tiene que ser la fuerza superior dirigente de la sociedad y del Estado? ¿Cómo se puede concebir que un partido al que usted no puede pertenecer libremente, es exclusivista, tenga el control del país?”.

Las reacciones muy criticas hacia Leznik no se han hecho esperar. Una de las mas destacadas ha sido la del intelectual cubano exiliado residente en Miami, Nicolás Águila, que no ha dudado en calificar al agente de la dictadura de “figurilla despreciable”.

Por su parte la organización procastrista publico un comunicado donde califico de show lo ocurrido y a los participantes de asalariados al servicio de Donald Trump.

Max Lesnik, de ayer a hoy

Por: Nicolás Águila

Hay que ver hasta dónde un malnacido puede involucionar. Max Lesnik, por ejemplo. Hacia 1960 este personajillo disponía de una hora radial y, aunque hoy no lo parezca, era crítico con el régimen pese a sus vínculos con Fidel Castro desde los tiempos del Partido Ortodoxo. Fue muy sonada su polémica con Isidoro Malmierca Peoli, que de dirigente juvenil pasaría luego a dirigir el Departamento de Seguridad del Estado y después a titular del Minrex. Lesnik se refería a Malmierca como un compañero llamado algo así como “Inodoro”… y sus apellidos (Malmierca y Peoli), por el estilo. Lesnik tuvo que partir al exilio por razones más que obvias, pero involucionó hasta convertirse en una figurilla despreciable, un castrista rabioso que hasta se toma en serio el engendro constitucional raulista. De que los hay los hay.

 

*  Pérez Yera, expreso político de 88 años, increpo a Max Lésnik, Andrés Gómez y otros de la castrista Alianza Martiana que se reunían para ‘debatir’ el engendro constitucional raulista.

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