¿Adónde se fueron las viandas de San Luis?

Destaca la prensa oficial el desabastecimiento en Pinar de Río

No había clientes ni productos en el Mercado Estatal Agropecuario (MAE) número uno del municipio San Luis

La limitación actual de tránsito de camiones con cargas de alimentos de otras provincias redujo considerablemente el acceso a ofertas, que antes adquirían por esta vía

Yolanda Molina Pérez / Fotos:Alejandro Rosales, El Guerrillero

Luis Daniel Guerra Padilla es el administrador del establecimiento, el cual posee un excelente estado constructivo e higiene, esta última quizás en demasía, pero comprensible porque realmente no hay nada que lo ensucie.

Un total de 36 estructuras productivas deben tributar al MAE. Sin embargo, el día de nuestra visita ninguna había ido. Un muestreo a las siete jornadas anteriores arrojó que solo concurrieron nueve y los volúmenes que aportaron de conjunto no llegaban a los 60 quintales.

El boniato y la fruta bomba fueron los productos con mayor presencia, pero muy por debajo de la demanda. Y otros como el tomate o la malanga, de alta preferencia popular, tienen una fugaz permanencia en las tarimas, según refiere Luis Daniel.

El mercado posee locales para el expendio de jugos y cosechas de la agricultura urbana, ambos estaban cerrados y sin ofertas. La calabaza en existencia fue entregada por una distribución realizada desde la dirección provincial de la Empresa de Acopios.

En el departamento de cárnicos expendían croquetas y masa para las mismas, propuesta de la Industria Alimentaria.

Ante este cuadro, no es extraño que el plan de ventas del mes de enero y febrero del mercado quedara al 70 por ciento. En cuanto a la calidad, Guerra Padilla refiere que a excepción del boniato no es la mejor.

No ignoramos que San Luis es un municipio en el cual el tabaco es el cultivo principal y que estamos en plena cosecha, pero es evidente que en el territorio existen producciones de cultivos varios, o al menos, los cuentapropistas que trabajan la actividad encuentran manera de acceder a ellas, porque en contraste con el desamparo del MAE había diversidad de ofertas en las carretillas.

Maíz tierno y seco, plátano fruta y vianda, berenjena, tomate, ajo, cebolla, malanga, estaban disponibles en estos puntos móviles de venta.

Para no tomar como rasero el sector privado, buscamos en los espacios de la agricultura urbana.

El Hueco es una unidad cuyo objetivo principal es recibir producciones para el expendio a centros asistenciales de Salud, Educación o trabajo. Ostenta la distinción de Referencia Nacional, aunque a decir verdad, cuando estuvimos allí nada avalaba tal distinción.

Yamila Hernández Palacios es la dependienta del establecimiento, el cual tiene adjunta una tienda de semillas. Refirió que estaba esperando que le trajeran entregas de los organopónicos, y que el desabastecimiento era porque ya lo habían vendido todo el día anterior, solicitamos ver las facturas y eran con fechas de más de 72 horas.

Existían productos deteriorados, falta de higiene general, pobre oferta, y realmente la pregunta es ¿cuál sería la reacción de quienes lo declararon Referencia Nacional si lo encontraran en tal estado? La respuesta parece bastante obvia, se sentirían engañados.

La excelencia lleva el reto de la constancia, permanencia y sistematicidad, no es asunto de mostrar la mejor cara para visitas y controles, porque la base del programa de la Agricultura Urbana es contribuir a la alimentación del pueblo.

LA OTRA CARA

José Luis Lezcano Reyes es comercializador de productos agropecuarios, trabajador del sector no estatal. Renunció al anonimato porque asegura “no tengo nada que esconder”, está vinculado a un productor de la cooperativa de créditos y servicios (CCS) Máximo Gómez.

Así lo establece la ley, explica, aunque no niega que también compra a terceros para mantener la diversidad en sus ofertas. Por ejemplo, el ajo que vendía procedía de Artemisa.

La limitación actual de tránsito de camiones con cargas de alimentos de otras provincias redujo considerablemente el acceso a ofertas, que antes adquirían por esta vía.

Cree que la atención a los campesinos todavía no es la suficiente y por eso es difícil un incremento de las producciones. “Hacen falta más recursos para la siembra de viandas y otras cosas que casi no tienen con qué hacerlo”, opina.

Para este hombre la solución del desabastecimiento de los mercados también transita por morosidad en el pago, y argumenta: “Todos tenemos necesidades, y si el campesino entrega un saco de maíz, le hace falta el dinero; yo lo pago enseguida, pero allí demora más” y señala hacia el MAE.

Carlos Eduardo López Morejón, miembro del secretariado municipal de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), atiende la esfera agropecuaria, destaca que los vendedores no estatales en el territorio muestran, en sentido general, una buena disciplina en cuanto al cumplimiento de las normas.

En San Luis operan 66, distribuidos en los ocho consejos populares, integrados en dos secciones sindicales y respalda que los criterios de Lezcano son compartidos por la mayoría de sus colegas.

 

Hispanista revivido.