Jesús Ángel Rojo se embarca con ‘Los invencibles de América’ en su segunda aventura literaria recordando a “héroes españoles en el olvido”

Jesús Ángel Rojo se embarca con ‘Los invencibles de América’ en su segunda aventura literaria después del éxito cosechado en ‘Cuando éramos invencibles’, obra de un año de vida que podemos encontrar en las librerías en su sexta edición con cifras de best seller tras haberse vendido más de 36.000 ejemplares. Este periodista, director del diario El Distrito, historiador y desde hace meses tertuliano televisivo, se propuso con su primer libro “devolver a los españoles el orgullo de serlo”, rememorando las hazañas de los héroes olvidados de nuestra historia. Ahora, con ‘Los invencibles de América’ pretende que nos enorgullezcamos “de la mayor hazaña que conoce la historia” y demostrar que “la historia se ha manipulado para convertir en un genocidio lo que realmente fue un mestizaje”.

¿Qué podemos encontrar en ‘Los invencibles de América’?

Podemos conocer a fondo la mayor hazaña de la historia, el descubrimiento, la conquista y la evangelización del nuevo mundo. La historiografía mundial la ha distorsionado por ser realizada por españoles, y por eso el libro resucita a los héroes más extraordinarios de nuestro pasado, los conquistadores.

El libro puede contemplarse como una continuación de ‘Cuando éramos invencibles’ ¿A qué cree que se debió el éxito de su primera obra?

A que es la primera vez que se habla de la historia de España en positivo y se recuerda que somos herederos de un pasado glorioso, por lo que nos puede ayudar a concluir que España tiene la historia más importante de Europa. Hemos cambiado el pesimismo de la historiografía por recordar las gestas de nuestros antepasados.

¿Por qué cree que la historia demoniza a los conquistadores de América y es más benévola, por ejemplo, con los piratas o las invasiones británicas?

Es muy curioso porque en la historia encontramos dos hechos semejantes, la conquista de América por los españoles y la de Norteamérica por los británicos, con una gran diferencia, que los anglosajones sí realizaron un genocidio exterminando a los indios, mientras que los españoles los protegieron con leyes como la de Burgos dejando un gran mestizaje.
Los anglosajones no querían indios en su nueva sociedad y los españoles sí quisieron que los indios y los mestizos formaran parte de ella.

Y es por eso por lo que los anglosajones han distorsionado la historia para que no se conozca lo que hicieron ellos a diferencia de la unión de razas que provocaron los españoles.

Así que usted cree que los demás manipulan la historia a su favor y los españoles la manipulamos en nuestra contra…

Los demás sí la manipulan a su favor, y nosotros no la manipulamos, pero sí nos creemos la manipulación de los demás.

Pero usted sí menciona a algunos políticos de la ‘nueva era’ como Ada Colau o el ‘Kichi’ que fomentan esa manipulación

Sí, porque un país serio no puede permitir que un político de tercera diga que el pueblo español es genocida, porque en Hispanoamérica no hubo genocidio sino mestizaje y protección hacia los indios, como por ejemplo con las Leyes de Burgos, cuando por primera vez en la historia universal un país creó unas leyes para proteger a sus conquistados. O como con el testamento de Isabel la Católica, en el que consideraba súbditos a sus conquistados.

Recuerdo a un embajador sudamericano en España que reconocía que su Hernán Cortés hubiera sido británico hoy sería un héroe nacional

En cualquier lugar del mundo habría orgullo de que un compatriota suyo hubiera hecho la gesta de conquistar el imperio Azteca uniendo a todas las tribus indígenas. Fue la primera guerra de liberación de México y es una vergüenza que su tumba esté escondida en una pequeña iglesia de México, que por cierto fue asaltada en los años ochenta por indigenistas. México tiene que entender que Hernán Cortés es su padre y superarlo.

¿Cree que es el gran damnificado en esa falta de reconocimiento de la que habla?

Los grandes damnificados son los ciudadanos españoles e hispanoamericanos, porque se oculta su pasado y se deja su sociedad huérfana de raíces, que es lo que pretenden algunos políticos bananeros sin pasado, presente ni futuro. Un problema que al margen de los políticos proviene del sistema educativo.

Póngame algún ejemplo…

Pues por ejemplo es vergonzoso que en los libros de historia de la Comunidad de Madrid se dediquen sólo dos páginas a la conquista de América. En la primera se habla de Hernán Cortés y de Pizarro y en la segunda se pide perdón por conquistar y evangelizar el nuevo mundo.

O también me indigna que un chico en Barcelona me contara que al tratar el asunto un profesor suyo dijera en clase que menos mal que los catalanes no habían participado en la conquista, porque así no son genocidas como los demás.
Es una vergüenza dar por válida la leyenda negra de que los españoles llegaron a América, robaron, mataron y se quedaron con todo, porque no es así.

¿Por qué cree que en algunos países de Hispanoamérica pervive cierto resentimiento hacia España?

Ese resentimiento viene de dictaduras bananeras como las de Cuba, Venezuela o Bolivia, que pretenden buscar un enemigo para justificar su incapacidad de dar algo a los ciudadanos. Pero en Perú, Puerto Rico o la República Dominicana sí quieren recuperar la historia y reconocer a nuestros héroes.

¿Por qué ha dividido los capítulos por países?

Porque en España son conocidos Colón, Pizarro y Cortés y el resto están olvidados, y on esta estructura sencilla y didáctica pueden conocerse todos, e incluso hay un capítulo acerca de los exploradores que llegaron a Estados Unidos trescientos años antes que los anglosajones.

¿Podría decirse que el libro, además de relatos históricos, tiene también algunos sentimentales?

Sí, porque si los conquistadores tenían una debilidad fue su corazón, conquistado por la belleza de las indígenas del nuevo mundo. Hay historias como el amor de leyenda entre la princesa Anayansi y Núñez de Balboa o el amor que rompió fronteras entre Hernán Cortés y Malinche, o cómo la princesa Ulele salvó de una muerte segura a Juan de Ortiz.

Me ha resultado muy curioso que el epílogo esté escrito por un descendiente de Moctezuma…

Todo el mundo piensa que fue asesinado y su familia exterminada, lo que es falso, porque la Corona concedió dos pensiones vitalicias a su familia y diferentes prebendas y títulos nobiliarios. Descubriendo esto rompemos un mito y una mentira. Tras una investigación exhaustiva contactamos con Juan, Duque de Moctezuma y al proponerle la idea de participar se mostró encantado de aportar su granito de arena y desmitificar la falsa leyenda negra.

Me han contado que está usted también muy satisfecho con el prólogo y las ilustraciones.

Así es, contar con Luis Alfonso de Borbón y Martínez-Bordiú, un descendiente directo de los Reyes Católicos, es un privilegio, porque fueron los responsables de la mayor empresa llevada a cabo en la historia por el hombre. Y contar de nuevo con Augusto Ferrer-Dalmau, el mejor pintor de batallas del mundo es todo un honor, porque sus pinturas te trasladan directamente al lugar de los hechos históricos.

Periodista, director de periódico, historiador, escritor, tertuliano… ¿Qué será lo próximo?

Mi objetivo principal es que los españoles conozcan sus raíces, porque lo más importante es el legado que dejamos a nuestros hijos.

Esa frase deja entrever que este segundo libro tendrá continuación con un tercero…

Espero que sí. Prefiero no dar detalles porque hay varias alternativas y no sabemos cuál se concretará, pero estamos ya trabajando en esa posibilidad.

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