Tapas españolas en París, un próspero negocio con futuro

¿Podríamos introducir tapas de lacón con grelos, de chicharrones, de zorza o de raxo en Francia?

Como complemento al artículo sobre el nacimiento de las tapas en España, que debemos a Alfonso X, “El Sabio”, me parece importante señalar que es impresionante que esta tradición nacida hace 7 siglos bajo forma de prohibición, haya perdurado y, no solo eso, sino que también se haya convertido en un icono de la cultura española, reconocido a nivel mundial, y que por su valor de consumo, de cultura y de innovación, tanto gastronómica como de arquitectura interna de los locales de tapas, es cada día más imitado en todos los rincones del mundo. En este sentido es una pena que España no pueda patentar el modelo y que éste genere rentas, aunque si hay franquicias con el modelo bar a tapas que se están extendiendo al otro lado de nuestra fronteras y, este movimiento, cuanto más se asocia al país, más ricos nos hace, pues impulsa al turismo y a la industria derivada del sector HORECA. De hecho, de los más de 60 millones de turistas que visitan España cada año, alrededor de 10 millones son franceses, y todos sueñan con poder encontrar lo mismo en su tierra.

Todos conocemos el Jamón Ibérico y el Serrano, sus diferencias gustativas y características esenciales de cada producto, así como sus precios, ahora bien, para el extranjero, nuevo consumidor, lo que para nosotros son diferencias claras, para él, son matices que difícilmente pueden justificar las diferencias de precio, por ello, siempre es  conveniente encontrar un referente en su propia cultura gastronómica que le aproxime a nuestras diferencias y que le haga comprender las variaciones de precio. En Francia existe: Por ejemplo la oposición Paté – Foie Gras es tan fuerte y marcada en la cultura francesa que su utilización produce una comprensión casi inmediata de la oposición Serrano-Ibérico. Como gallego y coruñés, pensando en la industria de mi tierra, me pregunto ¿podríamos introducir tapas de lacón con grelos, de chicharrones, de zorza, de oreja, de botillo, de hígado encebollado, de cortezas o de raxo? Se podría gracias al sistema de franquicias.

Con el Aceite de Oliva, la aproximación al problema del reconocimiento de nuestro aceite como superior es delicada y sutil, pues los franceses están convencidos de estar entre los 4 primeros productores y consumidores mundiales (El consumo medio de aceite de oliva por persona y año en Francia es de 5 litros, frente a los 17litros de España). El potencial de crecimiento es enorme, pero no tenemos imagen de marca suficiente, aunque ésta podría generarse por medio del sector Horeca, si conseguimos vender e introducir nuestro modelo cultural y nuestro estilo de vida que tanto adoran los más de 60 millones de turistas que visitan España cada año, es decir, que nuestras franquicias en el mundo, sólo utilicen aceite de oliva español.

Con el vino, España ocupaba hasta hace poco buenas posiciones en el ranking, pero nunca había desarrollado una política de imagen-marca-calidad, asociada a calidad de vida, estilo de vida y salud, como se hace actualmente con el aceite de oliva o el Ibérico. Francia es, en estos momentos, el campo de batalla de una lucha sin cuartel, en el sector del vino; donde los vinos americanos, sudafricanos y australianos están ganando posiciones gracias a una política de referente cultural común. El consumidor aún no llega a reconocer las marcas pero reconoce la uva utilizada (Cabernet-Sauvignon, Merlot, Chardonay) y las diferencias de precio. En lo que se refiere a España, reconocen la Denominación de Origen Rioja y prácticamente nada más. Los referenciales distintivos de calidad (D.O, Crianza, Reserva, …) y de una adecuada relación entre precio, año, uva, región , denominación y procesos de creación, embotellamiento y etiquetado, son esenciales para relanzar nuestros vinos en esta lucha por el pódium, esencial para nuestro equilibrio e imagen. En lo que se refiere a los vinos gallegos, la campaña de marketing debiera ser más sencilla, pues casi siempre utilizamos el nombre de la uva como referencia de la AOC, así pedimos “Ribeiro”, “Albariño”, Godello”, “Caiño”, “Mencia”, “Condado”, “Cambados” o “Barrantes”. Una cooperativa de comercialización podría defender estas AOC  o D.O. en el mundo, firmando acuerdos con los franquiciados internacionales y asociándose a la revolución social y culinaria de las TAPAS

Las conservas españolas ofrecen tal diversidad y calidad que, sin lugar a dudas, debieran inundar el mercado francés y mundial, no obstante, la realidad es otra, se desconocen casi completamente (aun así, el consumidor francés y europeo están cambiando, derivándose hacia nuevos conceptos de contenido y presentación, sin ser conscientes de que lo que buscan es, en parte, el concepto español de tapas, que representan variedad, minimalismo, sofisticación y sibaritismo gastronómico a precios aceptables), lo que debería conducirnos a una reflexión de fondo sobre nuestra estrategia comercial y tomar las medidas pertinentes. Es difícilmente aceptable que la primera potencia del mundo en conservas de pescado y preparados del mar (España y en gran parte Galicia), no esté bien representada en un país vecino como Francia, primer partenaire comercial y que detenta el lábel mundial de país de la gastronomía. Productos que encuentro en cualquier tienda durante mis vacaciones en La Coruña, cada año, y que siempre añoro al volver a Francia, como las conservas de mejillones, de berberechos, de almejas, de navajas, de erizos, de caballa, de huevas de pescado, de sardinas, de jurelos, de centolla, de anchoas, de congrio y hasta de grelos, serían las bienvenidas y podrían comercializarse en la sección degustación de cualquier franquiciado. Lo mismo pasa con nuestra cerveza, Estrella de Galicia que podría desarrollar una estrategia como la de Cruz Campo o  Cañas y Tapas en Francia, con un éxito asombroso, debido a la mezcla del producto con un servicio asociado a nuestro modo de vida: La cultura del tapeo.

Estas y muchas otras cosas se podrían desarrollar, lo que no estamos autorizados a hacer es  bajar los brazos, por eso, aunque sea solo un acto de comunicación anual, cada año patrocino un programa, en la televisión francesa, llamado “24 Heures Chrono à l’International”, que se realiza en colaboración con la Secretaría de Estado de Comercio francesa y cuyo objetivo es presentar las ciudades españolas desde un ángulo económico-social y turístico-cultural, con el fin de hacerlas atractivas a la inversión extranjera y convertirlas en un destino interesante para los turistas franceses y francófonos (Suizos, canadienses, belgas, …) y para los que desean completar estudios en España. Si conseguimos atraer inversores, generar empleo y dinamizar el comercio y la industria de la zona, el beneficio será para todos. Hasta la fecha, he presentado, Barcelona, Sevilla, Valladolid, Zaragoza, Valencia, Santiago, Bilbao y Madrid. Esta última en enero de 2016. En los links que adjunto se puede ver el programa de Bilbao y el de Madrid:

En la reunión que tuve con el comité de selección en junio, compuesto por miembros de la TV, los Consejeros de Comercio Exterior de Francia y la Secretaría de Estado, les persuadí de presentar:

La Coruña

en enero de 2017 (17 de enero), razón por la cual escribo esta réplica a mi artículo sobre las tapas, para solicitar la colaboración de este grupo.  Las razones que me han conducido a defender la candidatura de La Coruña para este programa son múltiples, entre otras, podemos señalar el hecho de que la Torre de Hércules haya sido declarada patrimonio universal, por la UNESCO, de que tengamos la empresa textil más conocida y prestigiosa del mundo por su modelo organizativo y de que también tengamos un Puerto Exterior que es obligatorio dinamizar para que los grandes “Cargos” internacionales utilicen nuestras prestaciones portuarias y conviertan a La Coruña en una de las primeras zonas logísticas de Europa, son tantos elementos de peso y de influencia, que me atrevo a esperar que mi proyecto de comunicación para mi ciudad les parecerá atractivo y quieran participar en él.

El programa, que se realiza en directo en los estudios de TV5 Monde en Paris, dura unos 45 minutos, durante los cuales intervienen conmigo, diferentes expertos (unas 3 personas), a ser posible, con intereses económicos en la ciudad o representantes de entidades tanto, públicas como privadas. Pudiera ser un empresario de prestigio, una PYME, un profesional liberal, alguien del Ayuntamiento, la Autoridad portuaria, un representante de la Cámara de Comercio o del Palacio de Festivales o el decano de la universidad. También es conveniente que la o las personas que vengan hablen francés, pero no es imprescindible, estando yo en los estudios para hacer la traducción-interpretación. También es importante para mí, obtener 3.600 € de financiación (entre varios no es mucho), que es el importe que yo adelanto para financiar las prestaciones técnicas del Estudio y al periodista. El programa se emite en directo y en diferido todo el año. Generalmente el mismo día suele ser visto por unas 15.000 personas durante la emisión en directo y por una 450.000durante el año. En lo que concierne a los temas que se tratan en el programa, suelo hacer una planificación de los tiempos de palabra, de los tipos de preguntas, de las presentaciones de sociedades o de entes públicos, y formo al periodista a las particularidades de la ciudad y sus sectores, además, estoy abierto a sus sugerencias.

Agradezco su atenta lectura

José Francisco RODRIGUEZ QUEIRUGA