De Tarragona a Savona en el Costa neoRiviera

Crepúsculo en el Mediterráneo

París, 12 de agosto de 2017.

Querida Ofelia:

Saliendo del puerto de Tarragona el sábado 22 de julio de 2017, el Costa neoRivera tomó ruta noreste, y navegó a lo largo de la costa española hasta última hora de la mañana cuando pasó frente al Cabo de San Sebastián y posteriormente continuó por el Golfo de León. Siguió con ruta noreste durante todo el día hasta avistar las costas francesas.

Fue un día extraordinario, mientras muchos tomaban el sol junto a las piscinas, otros asistían a las clases de bailes de: tango, samba, raggaeton, merengue, rueda de salsa, etc. Otros participaban en los torneos de: cartas, ping pong, baloncesto, futbolín (mi nieto se ganó una gorra Costa), power zoomba, dardos, voleibol, acquagym, carrera de planchazos, etc. Hubo un Super Bingo con un premio de cinco mil euros.

Tanto el almuerzo como la cena en el elegante Ristorante Saint Tropez, fue dedicado a los platos típicos de esa Calabria que es picante como la guindilla.

El mar cálido y brillante y, a pocos kilómetros, la montaña sombría y áspera. Una región a la que es difícil llegar por tierra y completamente abierta al
mar. Dos realidades netas y separadas de una tierra que no conoce matices sino valores absolutos, reflejados en sus gentes reservadas y hospitalarias, capaces de amar profundamente y de odiar visceralmente.

Experiencias que se reflejan también en la tradición culinaria, expresión de muchas influencias y de almas contrastantes.

Los sabores son fuertes e intensos como las emociones que te suscita la guindilla, presente en todos los platos, que al principio te engatusa con su
aroma, después te acomete con su fuerza y por último te complace con su armonía.

Probamos la sopa de legumbres con pan tostado y ‘nduja (embutido preparado con las partes grasas del cerdo y la guindilla), spaghettini bucati con pimientos
asados y gambas y strascinati con salsa de carne blanca y puerros estofados.

Strascinati con salsa de carne blanca y puerros estofados. Los strascinati son una pasta fresca, sin huevo, de forma similar a las orecchiette pero mucho más
largos. El nombre deriva de su preparación para la que hay que trascinare (arrastrar) en una artesa de madera la pasta con tres o más dedos, según la dimensión que se quiera obtener. El motivo de esta elaboración es
que así la pasta tendrá un lado liso y un lado áspero que absorberá mejor la salsa, o, como en este caso, la dulzura de los puerros estofados y la delicadeza de la carne blanca.

Durante el almuerzo el Menú consistió en:

Antipasti: Speck y peras, Gambas en salsa aurora.

Primi piatti: Sopa de alubias y croutons con salame “nduja”, Pasta strascinati con salsa de carne blanca y puerros rehogados , Spaghetti con pimientos asados y gambas, Fusilli con calabaza, tocino y vinagre balsámico.

Secondi piatti: Carne de cerdo con queso de oveja y cebolla servido
con berenjena salteada y pan, Pescado mixto frito con patatas y salsa tártara,
Tarrina de verduras al estilo calabrés.

Dolci: Galleta de chocolate con mousse de gianduia (chocolate y avellana), “Flamarie” de polenta.

Vini: Abruzzo Pecorino Costa del Mulino Cantina Frentana”, Primitivo di Manduria “Feudi di San Marzano”.

Durante toda la tarde hubo bailes en: el Café Positano, El Club Latino con el Duo Fiesta y la Jack’s Band; el Bar Porquerolles, Especial Claudio Baglione con Antonio Sacullo; el Grand Bar Saint Paul de Vence y el Disco Club Portofino.
A partir de las 5 y 45 p.m. se desarrolló alrededor de la Piscina Lido dell’Amore la Chers and Dancing, Disco Pool Party – Tropicana Beach.

Tuvimos un crepúsculo espectacular, de pronto el cielo y el mar tomaron el color dorado y después pasó a rojizo mientras el sol era de color fresa.

El Teatro Ravello ofreció el espectáculo: “La voz, la energía y el carisma de Vicus” a las 8 p.m. y de nuevo a las 9 y 30 p.m.

El Squok Club ofreció a las 9 p.m. “El Grande Baile de las Princesas” en el Disco Club Portofino. Las niñas habían sido peinadas y maquilladas en el Salón de Belleza y cada una vestía trajes largos (como los de las Fiestas de Quince en Cuba en los años cincuenta e inicios de los sesenta). En este crucero mi nieta de 8 años escogió un traje de color rosado. Desde que tenía cinco años, en cada crucero ella escoge un color de traje diferente. Los niños vestían trajes de Capitán. Les dieron un paseo por los salones del barco y después llegaron al Disco Club Portofino, en donde las esperaban sus familias. Comenzó el vals y los padres sacaron a bailar a las Princesas y las madres a los Capitanes. No dije nada para no aguar la fiesta, pero mientras mis nietos bailaban y en medio de aquella fiesta infantil tan bella y elegante con tantas familias felices, al mirar el mar por las grandes ventanas del salón pensé: ¿Cuántos niños estarán ahogándose en estos momentos junto a sus padres cerca de aquí, tratando de llegar a las costas de Europa, huyendo de las guerras, la miseria y de las dictaduras?

El Menú de nuestra cena consistió en:

Antipasti: “Friggitelli” pimientos con con migas de pan y albóndigas de cerdo con vinagre de vino blanco, Pan de “pitta” con queso ricotta y salami picante, Melón y gambas con pesto, tomates secos al sol.

Primi piatti: Sopa de cebollas de Tropea tostadas, Espaguetis con sepia, Pasta Pennette con cerdo picante, salsa cremosa de tomate y “nduja .

Secondi piatti; Cubetti di pesce spada all’agghiatta (dados de pez espada fritos con salsa de cebolla y alcaparras), Estufado de jabalí estilo calabresa, Gallina asada con salsa picante a las hierbas aromáticas, Queso Caciocavallo al horno con salsa de apio-nabo condimentada.

Dolci: Varchiglia, Tarta de chocolate con almendras, Obsesión triple de chocolate, Semifrío al “Mocacchino” con salsa de naranja.
Vini: Abruzzo Pecorino Costa del Mulino “Cantina Frentana”, Primitivo di Manduria “Feudi di San Marzano”.

A partir de las 11 p.m. tuvo lugar “La Notte in Maschera”, baile de disfraces en el Grand Bar Saint Paul de Vence y elección de Miss Costa neoRiviera. Fue la noche más fashion del crucero.

A primera hora de la mañana del domingo 23 de julio, eran visibles las luces de la costa italiana. Navegamos frente al Cabo Mele por un mal en calma y más tarde frente al Cabo Noli, tomamos ruta norte hasta el embarque del piloto a las 8 a.m., el que ayudó a atracar en el puerto de Savona a las 9 a.m. Era una mañana soleada con +25°c.

Después de desayunar y despedirnos de varias personas de la tripulación que fueron muy gentiles con nosotros, bajamos a las 10 y 15 a.m. del barco. Nuestro hijo partió con su esposa y los dos niños en su coche rumbo a su hogar en Francia. Mi esposa y yo fuimos llevados en autocar hasta el aeropuerto de Nice, en donde tomamos el cómodo avión de Air France, el que una hora y diez minutos después aterrizó en el parisino aeropuerto de Orly.
Así terminaron estas bellas vacaciones en familia por el Mediterráneo, pero pronto partiremos de nuevo todos juntos.

Debo dar mis más sinceras gracias a la Srta. Cledia Amelin del servicio de reservaciones de Costa por habernos organizado este crucero y a la Sra. Zaffarani por la organización de las excursiones.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz, hoy con el cielo nublado, llovizna y +14°c.

Félix José Hernández.