El teorema de la anamnesis. La barrera contemplativa de Amble Arias

Amable Arias. Autorretrato. De las manitas 1959. Tinta sobre papel. Colección particular. Cortesía de Maru Rizo.

León, 11 de marzo de 2017.

Querida Ofelia:

“El teorema de la anamnesis. La barrera contemplativa” es un proyecto expositivo que recorre los caminos discursivos más experimentales y menos transitados en la extensa obra del artista berciano Amable Arias. La muestra ha sido co-producida por MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León; la Diputación de León a través del Instituto Leonés de Cultura (ILC); el Ayuntamiento de Bembibre y el Instituto de Estudios Bercianos (IEB).

Nacido en Bembibre (León) en 1927 y residente en San Sebastián desde los 15 años, la trayectoria vital y creativa de Amable Arias está marcada por un afán de superación personal constante, por el compromiso social y político y, en su etapa final, por el autoaislamiento del sistema artístico. A lo largo de su vida mantiene de manera intermitente una estrecha vinculación con el Bierzo donde, en los años 50, comienza su experimentación pictórica con la realidad y su espacio.

Con una obra plástica ampliamente reconocida por las instituciones culturales vascas y puntualmente por las castellano y leonesas, la exposición “El teorema de la anamnesis. La barrera contemplativa” indaga, sin embargo, en facetas menos conocidas de la obra de Arias, como su producción experimental y su recurrente y desconocida labor literaria e intelectual, planteada siempre desde territorios periféricos y heterodoxos.

En “El teorema de la anamnesis” se analizan también, a partir de una amplia selección de documentos, las diferentes vinculaciones y sinergias que el artista, junto a otros compañeros de generación, produjeron para conseguir comportamientos asociativos y colaborativos, entre los que destacan la Asociación Artística de Guipúzcoa o el Grupo Gaur, que estuvieron integrados por artistas como Esther Ferrer, Jorge Oteiza o Eduardo Chillida.

La muestra podrá visitarse hasta el 16 de abril en tres centros expositivos: la Casa de las Culturas de Bembibre, el Laboratorio 987 del MUSAC y el Centro Leones de Arte [CLA] del Instituto Leonés de Cultura [ILC], con las obras sonoras de Arias como nexo de unión entre los tres espacios.

En el Laboratorio 987 del MUSAC, bajo el título de “La fuerza y el poder. Reflexiones sobre el conocimiento” se muestran los aspectos relacionados con la vinculación de Amable Arias con la palabra y el pensamiento crítico, teniendo como telón de fondo la obra sonora “Espacios poéticos”. La exposición pivota sobre dos obras fundamentales, su propia “Biblioteca, consistente en 660 libros intervenidos con dibujos, textos y poemas” y una de sus últimas obras, el libro de artista “Historia de Euskalerria” (1983-84), testamento vital y artístico.

En el Centro Leonés de Arte (CLA) del Instituto Leonés de Cultura (ILC) se expone el apartado “La libertad y el azar. Universo personal”, que realiza un recorrido por algunas de las obras más íntimas del artista, como” Rollo”(1981-82) o el libro de artista “Copiador 1000 hojas” (1972). Las piezas “Poemas fonéticos” (1981) y “Poemas afónicos y de la voz recobrada”(1982) testimonian desde el sonido su mecánica creativa basada en la experimentación.

La Casa de las Culturas de Bembibre acogerá a partir del 17 de febrero al Amable Arias más comprometido, tanto con su tierra como con su pensamiento. Bajo el título de “El pulso y la decisión. La mirada comprometida ” la exposición muestra, en su lugar de nacimiento, una selección de obras que responden a su concepción paradójica de la vida y su admiración hacia personajes de su infancia que le marcaron de forma determinante, como “Retrato de Antonio Gago” (1976). Por último, la pieza sonora “Memorias de la infancia” (1980-1981), un proyecto sonoro inacabado, cierra el planteamiento expositivo global. En ella Amable recorre su infancia, bajo el discurso de la anamnesis, buscando respuestas a un presente que se le escapa entre los dedos.

Amable Arias nace en 1927 en Bembibre (León). En 1936, recién iniciada la Guerra Civil, sufre un accidente que le dejaría graves secuelas durante toda su vida. En 1942 la familia se traslada a San Sebastián.

Las penurias económicas y familiares durante los años de posguerra, unidas a la enfermedad, hacen que Amable no recibiera ninguna enseñanza. Tras su paso por el estudio de Ascensio Martiarena, donde asiste a clases de dibujo, se consolida su inclinación artística. Consciente de su escasa formación, inicia un interesante proceso de autoformación que muy pronto le llevará desde el mundo de los tebeos al territorio de la literatura y la filosofía.

En 1956 pinta sus primeros óleos, paisajes de su Bierzo natal en los que se aprecian ya constantes estéticas que se repetirán a lo largo de toda su obra. En el año 1958 realiza su primera exposición individual en San Sebastián. Dos años más tarde, en un sótano que usaba como estudio en la donostiarra calle Garibay, organiza junto al pintor Rafa Ruiz Balerdi una exposición colectiva bajo el título “De los 10”. Esta muestra supondrá una oposición a la trasnochada línea “oficial” de la ciudad y un germen de lo que más tarde sería el utópico proyecto del Sindicato de Artistas, la renovación de la Asociación Guipuzcoana de Arte o la creación del grupo Gaur, formado por los pintores Basterretxea, Ruiz Balerdi, Sistiaga, Zumeta, Amable Arias y los escultores Oteiza, Chillida y Mendiburu.

Con su ya mítica exposición de 1963 ‘Espacios vacíos’, celebrada en las salas del Ayuntamiento de San Sebastián, se forjó su imagen de artista controvertido por su postura radical. En 1970, tras varias exposiciones dentro y fuera del País Vasco, inicia una etapa de introspección en su propia obra que le aleja de las actividades públicas, sumergiéndose en la marginación de los estamentos oficiales como consecuencia de toda una trayectoria en la que se impuso un estereotipo de “pintor maldito”.

Su universo creativo es compartido durante sus últimos 14 años con Maru Rizo, quien colabora de forma directa en muchas de sus experiencias artísticas. Son años en que definitivamente Amable Arias se expande hacia el campo de la literatura, viviendo siempre en paralelo una postura ideológica antifranquista y posicionándose en una línea marxista. Murió en Donosti en 1984 a los 55 años.

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, en la actualidad el Comisario de la Exposición Jesús Palmero (Astorga,León, 1969) compagina la actividad artística con la docencia. Entre 1991 y 2009 ha sido miembro del equipo Juárez & Palmero, desarrollando una intensa labor artística dentro y fuera de España. Ha participado en el comisariado y coordinación de diferentes proyectos expositivos y editoriales. También ha trabajado como documentalista para diferentes instituciones, destacando sus proyectos colaborativos de puesta en valor de la obra de diferentes artistas y fotógrafos. Ha impartido conferencias, talleres y cursos, así como participado en diferentes mesas redondas sobre diversos aspectos de la plástica contemporánea.

Título de la exposición: El teorema de la anamnesis. La barrera contemplativa. Artista: Amable Arias (Bembibre 1927 – San Sebastián 1984). Comisariado: Jesús Palmero. Un proyecto co-producido por MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León; la Diputación de León a través del Instituto Leonés de Cultura [ILC]; la Concejalía de Cultura, Turismo y Fiestas del Ayuntamiento de Bembibre y el Instituto de Estudios Bercianos, IEB.Sedes: Laboratorio 987, MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (León) – Centro Leonés de Arte (CLA) del Instituto Leonés de Cultura (León), Casa de las Culturas (Bembibre). Fechas: 18 de febrero – 16 de abril de 2017.

Con gran cariño desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.