La historia de España (y cuando digo España incluyo a Cuba) ha sido manipulada por conveniencias políticas de uno y otro lado del Atlántico. El tema de la nacionalidad no es una excepción.

Así lo descubren alucinados cada día nuestros compatriotas que acuden esperanzados al consulado español para reclamar los derechos que les corresponden según la ley. ¿Qué encuentran allí, además del desdén y la desidia de los funcionarios consulares? La lista es larga: trabas legales, exigencias no establecidas… En fin, todo lo que puede concebir una administración para retrasar, alargar, complicar y entorpecer los trámites que ella misma inventara hace algunos años.

¿Por qué ocurre todo esto? La respuesta es muy sencilla: España no quiere más españoles que los que ya tiene. Sin embargo, a pesar de ese deseo legítimo de un Estado soberano como es aqueste reyno, los cubanos tienen derecho a reclamar la nacionalidad de sus abuelos, según lo establecen las disposiciones legales creadas por el gobierno del socialista Zapatero en 2007. Más aún, ¡TODOS los cubanos pueden, según la reforma del Registro civil de 2002 todavía vigente, reclamar la nacionalidad española! En efecto, esa reforma estipula que: “los hijos de padre o madre español de origen y nacido en España” tienen ese derecho.

No es un secreto para nadie que entes de 1898 Cuba era una provincia española, es decir España; en consecuencia, los descendientes de aquellos españoles, incluyendo a los negros, calificarían para este trámite.

No se trata de una broma. Esa posibilidad aunque ignorada, está escrita en el Código Civil español. Lo que se trata ahora es de hacerla la valer. Y aquí es donde las cosas se complican o se aclaran, según se mire. En efecto, el profesor de derecho Viñals Farré explica en uno de sus trabajos que el Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso Administrativo, en la Sentencia de 7 de noviembre de 1999, decidió que Cuba NO era España sino un Territorio español.

En efecto, los naturales de los territorios españoles no eran ciudadanos, sino algo así como protegidos de la Corona. Para ser españoles de verdad tenían que ejercer el derecho de “opción” a su mayoría de edad. El problema es que esta doctrina fue elaborada para regular el acceso a la nacionalidad de saharauis y guineanos, que eran oriundos de posesiones españolas en el siglo XX y no para los cubanos que fueron españoles de pleno derecho desde el 25 de noviembre de 1897, fecha en que se instauró en la isla de Cuba un gobierno autonomista.

El Tribunal supremo lo ignora (o lo pretende) pero aquel gobierno, antes de organizar elecciones libres para elegir a los diputados del parlamento insular, hizo ciudadanos españoles a todos los habitantes de la isla, aplicando las disposiciones escritas el 17 de octubre por el presidente del español de la época, Segismundo Moret .

Todo esto significa que la doctrina del Tribunal supremo no es válida para el caso de los cubanos nacidos antes de 1902 que sí eran “españoles y nacidos en España”, como lo especifica claramente el Código Civil vigente. La consecuencia de esta afirmación es evidente: los descendientes de aquellos españoles, es decir, prácticamente toda Cuba, tienen derecho a la nacionalidad española. No solamente son estas las únicas consideraciones legales que se pueden avanzar en este sentido. En un reciente artículo titulado ¿Por qué siguen siendo españoles los cubanos? dábamos a conocer otros argumentos incuestionables. En consecuencia, invitamos a nuestros compatriotas que así lo deseen, a dirigirse al consulado de España en La Habana para hacer valer sus derechos.

 

Nota: El artículo expresa la opinión del autor. La legislación actual no permite el acceso a la nacionalidad utilizando los supuestos legales de este texto. Rogamos a los lectores no pedir citas en el Consulado para una gestión bajo estos supuestos. En cambio pueden escribir a los políticos, partidos y a todas las instancias para que este derecho sea reconocido.

9 COMENTARIOS

  1. España lo que tiene que hacer en ves de estar dando ayuda a todos los inmigrantes es regularizar un permiso de residencia para que ellos tenga derecho de trabajar porque mucho no trabaja y queda viviendo solo de ayudas ahora un inmigrante tené que está 3 años en territorio espanhol para pode se regulariza no país miestra estás trabajando sien contrato ninguno y poderia está cotizando como qualquer espanhol

  2. Esta cuestión no se resuelve favorablemente incitando, casi con irresponsabilidad, a los desesperados cubanos dentro de la isla a presentarse en masa ante el consulado general de España en La Habana para exigir una nacionalidad que no les corresponde según las leyes actuales. El autor de este artículo, si desea que efectivamente se abogue por la creación de una ley que otorgue efectivamente la nacionalidad española a los cubanos, debería aconsejar a los interesados a que escriban cartas a los delegados, congresistas, senadores, corresponsales responsables y respetables para que se haga conocimiento común lo que plantea el profesor Viñals Farré. Le ruego a espanolesdecuba.es que por favor modifique este artículo de manera tal que refleje una opción lógica y fehaciente para que los cubanos puedan lograr su sueño de ser españoles.

  3. hace falta q la propuesta en manos de todos los grupos paralamentarios tenga una decision porq muchos como yo, nieta y bisnieta de un español de origen estamos interesados y esperando por la aprobacion

  4. Buenos días
    Mi opinión respecto a la oportunidad de que los ciudadanos cubano puedan acceder de derecho a la ciudadanía española vale. Que vendrá. A continuación cuando sea otorgada y desee viajar a España encontrará cuando visite España que los cubanos no poseen los mismos derechos que los demás emigrantes iberoamericanos al disfrute de derechos a la seguridad social .sea cuantificar los años trabajando en cuba para el día de mañana poseer el derecho a una jubilación digna y se pueda canjear el permiso de conducir cubano en España. el cual no es un lujo es una herramienta para poder trabajar y sostener una armonía económica para el disfrute de la familia y poder ayudar a los que dejamos en cuba. Reciban remesa nuestras las cuales quedan en cuba.
    Es del conocimiento de ambos estados la situación de la cual nosotros los emigrantes españoles no disfrutamos de un derecho del cual carecemos .exhortamos sean
    Aprobado el acuerdo multilateral iberoamericano de seguridad social de Cuba y España y el canje permiso conducir cubano somos de los pocos iberoamericano que no disfrutamos de nuestros derechos al igual que los demás . Refreccionemos.

  5. Mi estimado amigo, usted dice que un juez “decidió” que Cuba no era española. Eso es imposible, eso ya estaba decidido de antes. Un juez no tiene competencias para tal decisión. Es un hecho histórico, hay documentos jurídicos que prueban claramente que Cuba y Puerto Rico eran provincias españolas y todos sus ciudadanos (nacidos y avecindados) fueron españoles.
    Si un juez INTERPRETA que eso no fue así, es que no sabe historia, no ha leído los reales decretos sobre el tema, confunde a las Islas con otros territorios o está asumiendo una excusa tonta para tomar una decisión presuntamente dolosa.
    Lo que decidió el juez en ese caso fue que a la demandante no le correspondía la nacionalidad española. Decisión por la cual este juez podría ser procesado por prevaricato, pues presuntamente allí ocurrió la negación de un derecho a una persona (que luego pudiera significar un grupo de personas). El dolo pudiera estar evidenciado en su propio argumento erróneo y sin sentido. Pues es tan evidente la razón histórica y jurídica que indica que TODOS LOS CIUDADANOS CUBANOS Y PUERTORRIQUEÑOS ERAN ESPAÑOLES, marcando diferencia con los ciudadanos de otros territorios que se encontraban bajo el dominio español, que presuntamente necesitó una mayor reflexión e investigación para hacer parecer que un argumento absurdo parezca convincente para sustentar su decisión. Supuestamente el magistrado, que estaba claro del precedente jurídico que conllevaría su decisión, por alguna razón política, personal o de odio, decidió no actuar apegado a derecho (dolo). En otras palabras el juicio pudo haber seguido la siguiente premisa: la decisión tiene que ser NO, busquemos un argumento para que parezca apegada a derecho.
    Si no fue procesado dicho magistrado es por alguna razón política o fraternal, si no fue apelada la sentencia pudo haber sido por falta de voluntad o de economía para hacerlo. Pero la razón es clara, los documentos están, la historia no puede ser borrada.

Deja un comentario