Tras las burlas en Occidente, los medios rusos presentan flota de EE.UU como propia

El ‘Almirante Kuznetsov’  es un portaaviones con muchos problemas

  • Debido a problemas de máquinas carece de calefacción, por lo que en el ártico es gélido; a la vez una buena parte de sus ventiladores interiores no funcionan, por lo que en el Mediterráneo resulta caluroso y húmedo para los tripulantes.

 

 

kuznetsov

El ‘Almirante Kuznetsov’ tiene muchos y profundos problemas, hasta tal punto que en alguno de sus despliegues las marinas de la OTAN estaban preocupadas por la posibilidad de que se hundiera de forma accidental. Desde el principio la planta propulsora del barco ha dado muchos problemas, con fallos en las calderas que a veces lo han dejado inutilizado; de ahí la compañía de un remolcador. La columna de humo negro que expulsa en su actual despliegue mediterráneo es otro síntoma de la mala salud de sus máquinas. A ello se une la falta de catapultas, que limita la capacidad ofensiva, y la antigüedad de los Su-33 embarcados, que carecen de sistemas electrónicos modernos, lo que les impide funcionar de modo efectivo como aviones de ataque. Las condiciones internas y de habitabilidad son muy deficientes.

El portaaviones ruso es un barco con fama de gafe que ha sufrido numerosos accidentes y que se considera como un destino de castigo en la marina rusa. Debido a problemas de máquinas carece de calefacción, por lo que en el ártico es gélido; a la vez una buena parte de sus ventiladores interiores no funcionan, por lo que en el Mediterráneo resulta caluroso y húmedo para los tripulantes. Sin calefacción las tuberías internas se hielan por lo que gran parte del barco no tiene agua corriente. Según algunas fuentes, la mitad de sus 50 letrinas están fuera de servicio y muchos camarotes están cerrados. Se dice que el olor interior es casi insoportable.

Las averías e incidentes son habituales y muchos tripulantes no están bien entrenados. En 2005, un Su-33 cayó de la cubierta en unas maniobras en el Atlántico; en enero de 2009 un cortocircuito provocó un incendio frente a las costas de Turquía que mató a un marinero y varias veces el buque ha tenido que ser remolcado. El ala embarcada dispone de pocos pilotos entrenados y no pasa mucho tiempo a bordo.

Para convertirlo en un buque capital moderno y útil habría que reemplazar la planta propulsora, aligerar la superestructura eliminando los restos de sus tubos lanzamisiles pesados, modernizar extensivamente la electrónica y entrenar suficientes pilotos y mecánicos para que el barco pudiese desplegarse con su dotación teórica de aviación naval. Idealmente debería recibir una planta nuclear de propulsión y quizá catapultas, aunque semejantes mejoras no sólo serían muy caras, sino complejas para los astilleros rusos: no hay que olvidar que el buque se construyó en Ucrania, y la disuasoria saga del Vikramaditya indio (ex-‘Almirante Gorshov’) y su reforma en Rusia.

Hispanista revivido.