Un “pueblo deprimido y explotado” unido por el deporte

La tenista de Puerto Rico Mónica Puig se proclamó campeona olímpica este sábado al derrotar, 6-4, 4-6, 6-1, a la alemana Angelique Kerber en la final de Río de Janeiro, histórico primer oro en unos Juegos para su país.

La número 34 del mundo cerró la mejor semana de su carrera con un gran partido en el que dominó a la número dos del mundo. No encontró rival la sorpresa y revelación en Río, una Puig que comenzó su hazaña apartando a la campeona de Roland Garros, la española Garbiñe Muguruza, en tercera ronda.

Puig, con un título, Estrasburgo en 2014, y una final este año en Sídney como palmarés profesional, hizo historia para su país y entró en el olimpo en la cuarta bola de partido que tuvo. Ambas tenistas estuvieron a la altura del escenario, con una final abierta en sus dos primeros sets.

La portorriqueña comenzó mandando pese a que cedió su saque en el primer juego. Fue un espejismo. Puig fue mejor y lo demostró remontando de inmediato y no concediendo más con su saque hasta cerrar la victoria parcial al resto.

La alemana, finalista en Wimbledon y campeona en Australia en 2016, fue con todo a por el tercer parcial, y lo logró con sufrimiento. Y es que el vendaval de Puig sólo entró en calma por instantes para romper con fuerza en el desempate. Un tercer set en el que barrió la resistencia alemana, 6-1.

El bronce se lo adjudicó Petra Kvitova, doble campeona de Wimbledon que también probó de la medicina Puig en semifinales. La checa derrotó en la final de consolación (7-5, 2-6, 6-2) a la estadounidense Madison Keys. También este sábado se jugó el partido de checas por el bronce en dobles, el cual conquistaron Lucie Safarova y Barbora Strycova ante Andrea Hlavackova y Lucie Hradecka, 7-5, 6-1.

Hispanista revivido.