La visita de Obama despierta pasiones y opiniones encontradas. Ernesto Vera las resume para los lectores del Diario de la Marina

La embajada de los Estados Unidos en La Habana  deniega diariamente a cientos de opositores que necesitan con urgencia Refugio Político, mientras concede asilo a 8 mil cubanos con dinero, “varados” en un paraíso y sin ningún historial de persecución

Dentro de la oposición cubana siguen las dos corrientes antagónicas que se agrupan en el “Foro por los Derechos y Libertades” y “Espacio Abierto”.
Quizás ahora algunos vean esto como una pura comedia entre radicales y reformistas. Pero estoy seguro que de aquí a 10 años las dos Coaliciones recibirán el veredicto irrefutable de la historia.
Durante los últimos días me he estado comunicando con activos militantes del Foro y del Espacio Abierto.
Rolando Rodríguez Lobaina, quien es el Presidente de la Alianza Democrática Oriental (ADO) se declara como un
“AntiObamista” y considera que la visita del presidente norteamericano es una estrategia, algo que ya había sido planificado desde hace años. La posición de Lobaina viene dada por el hecho de que “cuando Obama llegó a su segundo mandato cambiaron varias estrategias y se le retiró la ayuda, los fondos a varias organizaciones como Plantados por la Libertad”.
La (ADO) considera que Washington ha dado pero el régimen no ha cedido en nada y que la situación interna en Cuba ha empeorado”.
Rodríguez Lobaina es el líder más respetado de la oposición en el Oriente cubano y es previsible que no participe en un futuro encuentro con Obama. En conversación telefónica me pronosticó que “los flashes estarán enfocados en el arribo de Obama y el apretón de manos con Raúl Castro y no la reunión con la Sociedad Civil”.
Ángel Moya, Ex preso Político del Grupo de los 75, ni critica ni aplaude a los disidentes que decidan reunirse con Obama en la Habana, al fin y al cabo una simple reunión no trae mejoría en materia de Derechos Humanos y argumenta que “ya van 42 domingos de represión y el gobierno de los Estados Unidos no lo ha condenado con fuerza”.
Moya participa cada domingo junto a unas decenas de activistas en las marchas dominicales que realizan las Damas de Blanco, llevando el mensaje de la campaña “Todos Marchamos” que demanda al régimen cubano por la liberación de todos los presos políticos.
Por su parte, Hugo Damián Prieto, Coordinador Nacional del Frente de Resistencia y Acción Cívica “Orlando Zapata Tamayo” considera que la visita de Obama sería buena si él exige la liberación de todos los presos políticos.
Del otro lado y defendiendo la tesis de que una mayor apertura de los Estados Unidos a la Isla traería más libertad y prosperidad está Eliécer Ávila, quien preside el Movimiento “Somos Más”.
Eliécer Ávila cree tener una visión más pragmática del tema, me aseguró que:
“es necesaria la visita de Obama pues va a haber un antes y un después. El diálogo siempre es positivo y hay zonas donde han habido avances y en materia de Derechos Humanos los habrá a largo plazo”, concluyó.
Otro que ve con buenos ojos la visita de Barack Obama es Dagoberto Valdez, Director de la Revista “Convivencia”, quien refiere que la normalización de relaciones entre los gobiernos de Cuba y EEUU es buena porque le quita a Raúl Castro el pretexto de plaza sitiada.
Para este laico de Pinar del Río el destino de Cuba es responsabilidad de todos los cubanos y no de un visitante extranjero.
Laura Labrada Pollán, líder del Movimiento Cívico Damas de Blanco “Laura Pollán”, una fracción que se separó del grupo que preside Berta Soler, acepta que Obama venga a visitar Cuba, siempre y cuando el presidente norteamericano “se reúna con la sociedad civil real y no con aquella que le presente el gobierno”.
Labrada Pollán utilizaría ese momento para decirle las necesidades del pueblo cubano en cuanto a transporte y vivienda, así como para denunciar el pésimo record del régimen cubano en materia de Derechos Humanos.
En lo personal creo que todos tienen el derecho a decidir si se reúnen o no con el Presidente Barack Obama. Ahora bien, todo aquel que lo haga en nombre de la Sociedad Civil, todo el que se sienta un auténtico representante del pueblo debe diseñar las estrategias para que el momento brille.
Si usted se decide por estrechar la mano de quien se ha hecho el de la vista gorda ante las sistemáticas golpizas y torturas de que son víctimas los opositores cubanos, si se decide por aparecer en una foto junto al presidente cuya embajada en la Habana deniega diariamente a cientos de opositores que necesitan con urgencia Refugio Político, mientras concede asilo a 8 mil cubanos con dinero, “varados” en un paraíso y sin ningún historial de persecución.
En  resumen, si usted se decide por saludar a Obama, hágalo sin importarle lo que piense Berta Soler o el Directorio Democrático en Miami; pero hágalo con dignidad, dígale al Presidente lo que sufre cada cubano a pesar de las concesiones que ha hecho a los Castro.
Pero si usted es de aquellos que han optado por no asistir a la cita entonces diseñe una estrategia efectiva. Se necesita algo más que una declaración consensuada. Se necesita acción, salir del mismo lugar donde las mismas personas ven cada día como le reprimen e insultan y aprovechar cada espacio público para entregarle a la gente un mensaje de esperanza y combate. La gente necesita de un espejo, hay que mostrarle uno a cada cubano, para que sea capaz de comparar cómo es su situación ahora y si ha cambiado desde el 17 de diciembre del 2014.

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