Una afeitada…

El gobierno de los generales reclama su fin pero….

“La Administración no tiene planes de alterar su política migratoria actual, incluyendo la Ley de Ajuste Cubano”, señaló la Cancillería estadounidense en una nota.

El Gobierno de Estados Unidos no planea modificar por ahora su política migratoria con relación a Cuba, a pesar del anuncio de restablecimiento de relaciones diplomáticas a partir del 20 de julio, informó este lunes el Departamento de Estado. “La Administración no tiene planes de alterar su política migratoria actual, incluyendo la Ley de Ajuste Cubano”, señaló la Cancillería estadounidense en una nota.

La Ley de Ajuste Cubano fue aprobada en noviembre de 1966 y otorga al Fiscal General la discreción de conceder la residencia permanente en Estados Unidos a ciudadanos cubanos una vez que se encuentran en territorio estadounidense. Mediante esa ley, los inmigrantes cubanos, tengan o no visa, pueden conseguir empleo y obtener la residencia permanente en un año.

El embargo a Cuba está aún vigente y se requiere acción legislativa para levantarlo. Además, las reglas sobre viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba permanecen en efecto”, apuntó el Departamento de Estado.

De acuerdo con su nota, Estados Unidos apoya una “migración segura, legal y ordenada” desde Cuba y la “completa implementación de los acuerdos migratorios existentes” con ese país.

La Cancillería estadounidense recordó que se mantienen vigentes normas que apenas reconocen 12 categorías de autorizaciones para viajar a Cuba y que el Departamento del Tesoro “continuará administrando las regulaciones para proporcionar licencias generales” para esos viajes.

Los dos Gobiernos anunciaron el pasado miércoles la decisión de restablecer sus relaciones diplomáticas después de más de medio siglo de ruptura, así como la reapertura de sus embajadas. “Normalizar esas relaciones es un proceso largo y completo que requerirá interacción continua y diálogo entre los dos Gobiernos, basados en el respeto mutuo. Habrá áreas de cooperación con los cubanos y aún continuaremos teniendo diferencias”, apuntó el Departamento de Estado.

En la nota se explica que la nueva embajada en La Habana continuará realizando las funciones de la Sección de Intereses, incluidos los servicios consulares, operaciones de la sección política y económica, implementación del programa de diplomacia pública y la promoción de los Derechos Humanos. Obama dijo que los Gobiernos acordaron desarrollar relaciones “respetuosas y cooperativas”, basadas en principios internacionales, como la promoción del respeto a los Derechos Humanos y las libertades fundamentales para todos.

La embajada estadounidense en la capital cubana operará como otras embajadas en sociedades restrictivas del mundo y los diplomáticos podrán encontrarse e intercambiar opiniones con entidades gubernamentales y no gubernamentales, apunta la nota.

Hispanista revivido.