Una experiencia misteriosa

poesias

París, 16 de enero de 2016.

Querida Ofelia:

Aquí podrás leer este hermoso escrito de nuestro viejo amigo, el poeta disidente, Yndamiro Restano. Me lo mandó hoy desde Miami. Estimo que tengo mucha suerte al poder contar entre mis queridos amigos a varios poetas y poetisas.

“Comprometerse con la poesía es una experiencia vital misteriosa. La poesía lo vuelve todo trascendente; lo ilumina todo de una manera especial. Entonces, sucede que tanto el poeta como los oyentes de su obra aprenden a escuchar en profundidad. Pues, las palabras en su existencia más superficial están ahí. Hasta que aparece Walt Whitman o Pablo Neruda. Quiero explicarme, no es la metodología la que contratemporiza las palabras sino que es alguien que hay dentro de todos nosotros y nos habla, a quien el poeta es capaz de escuchar y después traducir. Es decir, cuando hay cosas; hay tiempo.

Para decirlo poéticamente, el poeta coge las palabras y las devuelve al infinito. Por supuesto, en ese juego artístico entre el infinito y lo finito, (este lógicamente pertenece al primero), hay un desarrollo cualitativo del lenguaje y por tanto de los seres humanos que han participado en esa interacción lingüística.

De manera, que la imagen poética es una obra viva , que dignifica a nuestra especie. Por el contrario, un lenguaje chavacano es la antítesis de lo artístico y por su materialismo vulgar; nos denigra. Es importante pensar sobre esto porque las palabras tienen que ver con la creatividad, con la libertad, con el amor. En el principio fue el Verbo Creador y no olvidemos que hay cosas que no se pueden decir sino es con poesía como me enseñara mi primera Maestra María Villar Buceta.

No se trata de ser oscuro para epatar; se trata de iluminar las palabras y cambiar nuestra realidad otorgándole un sentido a nuestra existencia. Es importante existir expresándonos con palabras iluminadas. Porque esta existencia poética a que se refería Heidegger nos hace crecer y respetar y humanizar todo lo que tocamos. Desde comunicarnos sinceramente con el Otro hasta tomarnos un jugo de frutas. Debo aclarar que esta propuesta nace de mi experiencia propia, que soy un ser salvado por la poesía. Todavía me queda un camino largo; pero el Ser Creador se me ha ido revelando y a estas alturas puedo escuchar con mucha más claridad al Ser Creador que vive un romance con mi Ego. Mi Ego vital ha sido muy importante en mi recorrido existencial. Pero la poesía me tomó de la mano y me enseñó que iluminando las palabras, hablando y sobre todo actuando con Amor, se alcanza una vida más fecunda y más interesante. Al menos en mi caso, en mi Aventura existencial, ya he logrado detenerme a escuchar con el corazón, algo más poderoso que la muerte: El Eterno Florecer de las rosas.” Yndamiro Restano

Con gran cariño y simpatía, te envío un gran abrazo desde estas lejanas tierras allende los mares,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.