Es una flor especial que jamás se marchita

París, 8 de marzo de 2016.

Querida Ofelia:

Es muy probable que te extrañe el envío en pleno mes de marzo, de este escrito que don Antonio A. Acosta me mandó en diciembre desde New Jersey, a propósito de la Navidad. Pero estimo que como él bien escribe: “Navidad es una flor especial que jamás se marchita”. Considero que es un bello regalo en el Día de la Mujer. Recuerda que la Virgen nos hizo el más bello regalo con el nacimiento de su hijo Jesús

“Navidad es una flor especial que jamás se marchita. Es raíz, savia y extensión del alba; no es una fecha pasajera y fugaz, es esencialmente una actitud hacia la vida. ¡Qué hermoso sería si to¬dos los seres humanos tuviésemos un pensamiento navideño todos los meses del año; porque el niño Jesús debe nacer cada día en nuestros corazones.

Es Navidad cuando mis nietos se acercan a mí cariñosos y alegres, ya sea en diciembre, junio o septiembre. Es Navidad cuando amorosamente comparto ideas y proyectos con mi esposa y mis hijos en enero o abril; porque Navidad es el mismo Dios que sonríe en el rostro de un niño. Navidad es la flor; es la espiga tempranera que quiere ser fruto.

Navidad es tantas cosas sublimes a la vez. Es canto celestial orquestado en el arpa azul del universo en caireles de vida y esperanza. Es el lenitivo que nos aligera el alma, y tonifica el espíritu. Navidad es promesa, propósito y recuento; es renacer mañana con-un salmo cristiano en la garganta.

La Navidad llena el vacío que a veces sentimos por los avatares de la existencia. Navidad es cambio para superarnos y reconocer nuestros propios errores. Es una constante fiscalización introspectiva y ser jueces imparciales de nuestros propios actos. Navidad es la familia reunida en paz y armonía; porque allí estará Dios para celebrar juntos con la copa grande de la vida.

El mundo necesita una Navidad permanente; un cambio radical en la actitud humana. Navidad es así como un cosquilleo silente en el hondón de tu yo interior, como si el niño Jesús estuviese naciendo de nuevo en tu conciencia.

La Navidad no está en la etiqueta de un regalo costoso. Eso es vanidad, compromiso plástico y vacío. La Navidad está en la mirada tierna de una niña cuando Santa Claus le trae una muñeca sin importar el precio que el tendero le puso en el costado.

Navidad es sencillez, desprendimiento, paz interior. Es comprensión hacia las personas que seamos capaces de alcanzar con nuestra bondad y amistad. Navidad es perdón, incluyendo aquéllos que de una forma racional y analítica creamos que no lo merecen, pero pobre de éstos si no son capaces de ver una luz en las tinieblas y no se percatan de una quimera azul dibujada en la desnudez de una esperanza.

Navidad es la noche que nos conduce al reposo y a la meditación para vitalizar el ánimo en busca de nuevos proyectos para sonreír a la vida y elevar alabanzas al creador del Universo.

Navidad es crecer en muchas dimensiones y maneras y siempre dispuestos a dar aliento al desdichado con un libro y un pan en nuestras manos, y una sonrisa emanada del corazón a los labios. Navidad es la gardenia que nunca se marchita, el perfume que jamás se evapora, y el amor hecho a la imagen de Dios, que te acompañará por siempre por los caminos de paz y eternidad”. Antonio A. Acosta

Antonio A. Acosta es Doctor en Pedagogía graduado en la Universidad de La Habana, maestro, profesor de la Havana Military Academy, del Instituto del Vedado, de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de La Habana. Renunció en 1963 a causa de su desacuerdo con el régimen de los Castro y en 1966 logró llegar a los EE.UU. Volvió a comenzar, renació como Ave Fenix, obtuvo nuevos títulos universitarios y fue profesor en célebres universidades, al mismo tiempo que llevaba a cabo su labor poética.

Es autor de los poemarios: Mis poemas de otoño, Imágenes, La inquietud del ala, Dimensión del alba, Raíz de flor y café, García Lorca-genio y voz, Cuba y la dictadura y Cuando queda el sueño. Pertenece a numerosas instituciones culturales, entre ellas: el Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio, la Academia de Artes, Ciencias y Letras de París, etc. Es presidente de la delegación en New Jersey del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.