Vicepresidente norteamericano jura su cargo en Cuba

 Es un caso único en la Historia de los Estados Unidos

Vicepresidente norteamericano juramentó su cargo en Matanzas

El “descubrimiento” se debe a los trabajos del historiador matancero Raúl Ruiz. El 24 de marzo, de 1853, William Rufus King, décimo tercer vicepresidente de Estados Unidos, toma posesión de su cargo en el ingenio Ariadna,  en el municipio matancero de Limonar.

El investigador Ruiz, documenta que William Scott Jencks hombre de negocios, dueño de un ingenio de azúcar, entre otras para nada despreciables propiedades, y amigo personal de Rufus King; tuvo a bien recibirlo durante varios días en su quinta situada en las alturas de la ciudad de Matanzas, zona conocida como la Cumbre, en el reparto Versalles, y recomendada por sus aires para que el estadista norteamericano restableciese su minada salud.

Había viajado a Matanzas a bordo del vapor Fulton, de la armada de su país; King fue delegado a la convención que organiza el gobierno del estado de Alabama. Tras la admisión de Alabama como el vigésimo segundo Estado en 1819 y fue elegido por la Legislatura del Estado al senado de Estados Unidos.

El 11 de julio de 1850, dos días después de la muerte del presidente Zachary Taylor, King fue nombrado presidente pro tempore del Senado. Debido a que Millard Fillmore ascendió a la presidencia, la vicepresidencia resulta vacante y King se encontraba en la primera línea de sucesión, como reconocía en aquel momento la legislación vigente.

Investidura inusual, con aprobación del Congreso.

Rufus King tenía la certidumbre de que sería imposible viajar tan apresuradamente a Washington a su toma de juramento fijado para el cuatro de marzo. Sus amistades, quizás comprendiendo la urgencia de la situación, ya había iniciado las gestiones para lograr la aprobación excepcional de efectuar el acto en la localidad matancera.

“El 24 de marzo, con la presencia del cónsul de EE.UU. en La Habana, William Sharkey, autorizado por una disposición del Congreso, tomó posesión Rufus King, a quien debieron sostenerlo por ambos brazos para cumplir las formalidades”,

“Concluida la ceremonia, el investido conversó con los asistentes, y se retiró a una habitación para, 12 días después, partir de regreso a Estados Unidos, nuevamente a bordo del Fulton.”, señala en su estudio Ruiz.

King llegó a su casa el 17 de abril de 1853, y murió la noche siguiente. King, sin lugar a dudas fue una figura popular y llamativa, la prensa de la época hurgaba continuamente en su vida privada, mientras su imagen fue capturada por una serie de artistas. Dos de los mejores retratos de él se pueden encontrar en Selma, en el Selma-Dallas County Public Library y el Museo Vaughn-Smitherman.

En su breve tiempo como vicepresidente norteamericano jamás pudo desempeñar ninguno de sus deberes. Sin embargo el senado de los EE.UU exhibe un busto de King en su colección, aunque nunca pudo presidir una sesión legislativa como vicepresidente.

Fue enterrado en una bóveda en su plantación y más tarde se le volvió a enterrar en el cementerio Live Oak de la localidad de Selma, Condado de Dallas, Alabama, donde descansa eternamente el único vicepresidente que, hasta la fecha, tomase posesión fuera de la unión y por tan solo 35 días.

Hispanista revivido.