Está presidido por Kim Jong-un. Participan delegados del Partido procedentes de todo el país

 

El Partido de los Trabajadores de Corea del Norte dio hoy inicio en Pyongyang a su VII Congreso, un importante evento que no se celebraba desde hace 36 años y del que se esperan decisiones políticas y económicas que marquen el futuro del régimen.

El inicio del evento ha estado marcado por el habitual secretismo de las autoridades y los medios norcoreanos, que ni siquiera han publicado aún el esperado discurso de apertura de Kim Jong-un.

No será hasta esta noche, hora local, cuando la televisión estatal KCTV retransmita en diferido las palabras del líder que serán la clave para conocer la dirección que adoptará a partir de ahora el Partido de los Trabajadores, máximo órgano político del país.

Las autoridades norcoreanas no han desvelado de momento ni la duración ni el número de participantes, pero el régimen se ha volcado en los últimos meses en la preparación de este evento para el que se han acreditado más de un centenar de medios extranjeros.

El anterior Congreso del Partido se celebró en 1980 cuando el fundador del país y entonces líder Kim il-sung anunció que su hijo Kim Jong-il le sucedería en el cargo, lo que puso en marcha la primera dinastía comunista de la historia.

El cónclave político se celebra en un momento de alta tensión entre el régimen norcoreano y la comunidad internacional después de que a principios de año Pyongyang llevara a cabo su cuarta prueba nuclear y el lanzamiento de un cohete espacial considerado un ensayo de misiles.

Los expertos coinciden en que el Congreso servirá para consolidar el liderazgo de Kim Jong-un, que llegó al poder en 2011 con menos de 30 años.

Tampoco se descarta que el líder anuncie en su esperado discurso las nuevas líneas económicas del país, que en estos momentos se enfrenta a unas duras sanciones internacionales.

Deja un comentario