Y si Mr. Donald Trump llegara a ser presidente de los EE.UU…

Cubanos besan el suelo americano al llegar a Key West, procedentes del puerto de Mariel en abril de 1980.

París, 18 de diciembre de 2015.

Querida Ofelia:

Hay dos señoras y un señor, cubanos naturalizados estadounidenses, que han tratado de censurarme, pues estiman que no sé lo que sucede en los EE.UU. y por lo tanto no tengo derecho a expresar mi opinión sobre los temas estadounidenses.

Después de mucho reflexionar sobre sus casos, he llegado a la conclusión de que ellos no viven en ese gran país, sino en un guetto tipo República Bananera, del cual no salen, no leen – en sus hogares de paredes de cartón no existen los libros -, no cruzan fronteras, se limitan a “informarse” por la telebasura hispánica- tienen un televisor en cada habitación-. Son de los que afirman que “de la frontera de México pa’bajo na’má que hay indio”. ¡Qué horror!

A tal punto ha sido el acoso de las dos distinguidas damas de la “sagüasera”, que tuve que borrarlas y bloquearlas de mi página y mi grupo de Facebook, así como de mis direcciones electrónicas. Con respecto al distinguido señor, le he dado una última oportunidad, estoy esperando su próximo intento de censura para tomar las mismas medidas.

En realidad no es culpa de ellos, simplemente se trata de que fueron “programados” por el régimen de los Castro para ser: intolerantes, xenófobos, estigmatizadores, etc. Ahora que se encuentran en tierras de Libertad, no logran despojarse de esas taras y se creen monopolizadores de la verdad, con un egocentrismo de dimensiones cósmicas. Su paraíso va del “espresgüei al mol”, pasando a veces la frontera imaginaria hasta llegar a la Calle Ocho. ¡Los pobres!

Durante mis 34 años de trabajo como profesor en Institutos y Universidades francesas, tuve la feliz costumbre de informarme por medio de la prensa internacional de gran calidad. Ahora, jubilado desde hace un año y medio -y con mucho más tiempo disponible- sigo haciéndolo, antes de escribir mis crónicas, para no desinformar involuntariamente. Es por ese motivo que antes de escribir sobre el programa político del Sr. Donald Trump y sus posibles consecuencias, me he informado, como de costumbre, leyendo: The New York Times, The Washington Post (EE.UU.) Il Corriere della Sera, La Repubblica (Italia), El País, ABC (España), Le Monde y Le Figaro (Francia).

He podido encontrar muchas frases que el Sr. Trump ha expresado a lo largo de su campaña:

“El público estadounidense está listo para un líder que tiene un historial probado de éxitos”.

“Los mexicanos están trayendo sus drogas, están trayendo su crimen. Son violadores y algunos, asumo, son buenas personas”.

“Los Estados Unidos invitarán a ‘El Chapo’, el narcotraficante que acaba de escapar de prisión, a convertirse en ciudadano estadounidense porque nuestros ‘líderes’ no pueden decir ”NO’. El Chapo y los cárteles mexicanos de la droga utilizan la frontera sin impedimentos, como si fuera una aspiradora. Nosotros tenemos a los asesinos, drogadictos y criminales y ellos se llevan el dinero”.

Trump aseguró en Phoenix, Arizona, que multará a México con “cien mil dólares por cada persona que entre de forma ilegal a Estados Unidos. Esto se ha convertido en un movimiento. No podemos ser grandes de nuevo si no tenemos una frontera”.

Entre las ideas más controvertidas de Trump expuestas en un documento de 1 900 palabras, está también la eliminación del principio constitucional que otorga la ciudadanía a la persona que nazca en suelo estadounidense. Afirmó que “ello promueve que muchos indocumentados crucen la frontera sólo para tener hijos en el país”.

“Robert Pattinson no debería aceptar de nuevo a Kristen Steward. Le fue infiel como una perra y lo volverá a hacer. Sólo esperen. Él puede conseguir algo mucho mejor”.

“¿Cuándo fue la última vez que alguien vio ganarle, digamos, a China, en un acuerdo comercial? Nos matan. Yo le gano a China todo el tiempo. ¡Todo el tiempo!”.

“El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos, para volver a la industria manufacturera estadounidense no competitiva”.

“Tristemente, el sueño americano está muerto. Pero si fuera elegido presidente, lo traería de regreso más grande, mejor y más fuerte que nunca y haríamos a Estados Unidos grandioso de nuevo”.

“Cher, yo no uso peluca… Es mío. Y prometo no hablar de tus masivas cirugías plásticas que no funcionaron”.

“Los negocios son mi forma de hacer arte”

Donald Trump llamó a un “cierre total y por completo” a la entrada de musulmanes a Estados Unidos, hasta que los legisladores “puedan entender qué está pasando”. Citó datos del Centro de Investigaciones Pew y otros organismos en los que, según él, se asegura que hay “un gran odio hacia los estadounidenses” por grandes segmentos de la población musulmana, y que incluso algunos “aceptan que la violencia contra los estadounidenses está justificada como parte de la yihad global”.

En su libro Crippled America. How to make America great again:

“No fanfarroneo cuando digo que soy un triunfador. Tengo experiencia en ganar. Es lo que llamamos liderazgo. Significa que la gente me seguirá y se sentirá inspirada por mí. ¿Cómo lo sé? He sido un líder toda mi vida (…) Tengo miles de millones de dólares”.

“El precio de un anuncio a toda página en The New York Times puede ser de más de 100 000 dólares, pero cuando publican una noticia sobre alguno de mis negocios, no me cuesta un céntimo, y tengo una repercusión más importante”.

Evoca a los marielitos, los más de 125 000 cubanos que llegaron a los EE.UU. desde el puerto de Mariel en 1980, a los que Carter no expulsó. “Treinta años después aún estamos lidiando con eso”, dice Trump.” “¿Alguien cree que el Gobierno de México y de otros países del sur y de Centro América no han captado el mensaje?”

“Los muros funcionan. Los israelíes gastaron dos millones por kilómetro para construir uno que ha tenido mucho éxito en parar a los terroristas que quieren entrar en el país”, dice. El muro, “que debe empezar a construirse cuanto antes”, dice lo pagará México de forma directa o tomando medidas.

Anteriormente había declarado que las medidas serían las siguientes:

-Decomisando todas las remesas que los mexicanos envían a sus familiares cuando este dinero proviene de sueldos ilegales.

-Aumentando los costos de todas las visas temporales otorgadas a directores ejecutivos y diplomáticos mexicanos (si es necesario cancelarlas).

-Incrementando las tarifas para el otorgamiento de tarjetas para el cruce fronterizo, que según Trump, son usadas por cerca de un millón de mexicanos cada año y que -aseguró- son la fuente para que muchos se queden de forma ilegal.

-Aumentando los costos a todas las visas a trabajadores mexicanos en el marco de los acuerdos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

-Elevando las tarifas en puertos de entrada a EE.UU. a quienes vienen de México.

-Recortando la ayuda extranjera a México si es necesario.

Sin embargo, un estudio del grupo conservador American Action Forum estimó este año que deportar a 11 millones de indocumentados costaría entre US $400.000 y US $600.000 millones y tomaría unos 20 años. Esto además generaría una caída del PIB de unos US$1,6 billones

“Si vamos a seguir siendo la policía del mundo, debemos ser pagados por ello”. Cita a países “poderosos y ricos” como Arabia Saudí, Alemania, Japón y Corea del Sur, a los que los EE.UU. defienden sin recibir nada a cambio.

Me parece que para cualquier persona le sería muy fácil llegar a la conclusión de que este programa es demagógico, populista y totalmente utópico, por razones muy sencillas. Solamente enumeraré algunas, aunque uno podría escribir una Tesis de Doctorado sobre el programa del Sr. Trump.

Impedir que los 1,522,813,123 de musulmanes del mundo entren en los EE.UU. llevaría inevitablemente a la ruptura de relaciones diplomáticas, comerciales, etc. con las decenas de países en los que viven, al ver a sus ciudadanos estigmatizados. ¿Cuál sería la reacción por ejemplo de Francia donde el 10% de su población (6 millones) son musulmanes?

Turquía es parte de la OTAN; Jordania y Egipto son países claves entre los aliados de los EE.UU. en una región muy inestable. Recomiendo ver las estadísticas que aparecen en: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Islam_por_pa%C3%ADs

¿Cómo hará el Sr. Trump para hacer identificar a los 4,558,068 de musulmanes que residen en los EE.UU.? Adolfo Hitler obligó a los judíos a llevar sobre el pecho a la vista la Estrella de David. ¿Les pondrá el Sr. Trump el monograma con la media la y la estrella?

Henry Barbour, miembro del Comité Nacional Republicano, dijo que los comentarios de Trump “no están a la altura de alguien que quiere ocupar la presidencia”. Añadió que si Trump obtiene la candidatura sería “un desastre político” para el partido.

“Esa no es la ideología conservadora”, declaró el titular de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, el principal funcionario electo del partido. “La propuesta formulada ayer no representa los valores de nuestro partido y, lo que es más importante, no representa los valores de nuestro país”.

¿Pensará expulsar a los marielitos? Casi todos son personas honestas, trabajadoras y han creada familias. Están casados y tienen hijos estadounidenses. ¿Irá a expulsar a todos los marielitos que tienen antecedentes penales? ¿Y a los balseros llegados en 1994?

El no apoyar a países importantísimos por su posición no sólo geográfica como Arabia Saudí, Alemania, Japón y Corea del Sur, podría acelerar el fin de los EE.UU. como primera potencia mundial. Sobre todo con el desencuentro que prepara supuestamente el Sr. Trump con la China. Este último país ya es la segunda potencia mundial y según los economistas, dentro de sólo unas décadas volverá a ser la primera potencia el mundo.

¿Cómo deportará a los millones de mexicanos? ¿En trenes como ganado tal y como hacían Adolfo Hitler y Benito Mussolini? ¿A quiénes pasarán sus propiedades? ¿Qué pasará con sus familiares que son naturalizados estadounidenses? Esto recuerda a la expulsión de los judíos y los musulmanes, en el lejanísimo 1492, de la recién unificada España bajo el poder de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. El Sr. Trump recuerda al gran inquisidor Sepúlveda, claro, éste último fue un brillante filósofo. Sin lugar a dudas que habría una ruptura de relaciones diplomáticas con México y la condena en la O.E.A., así como grandes daños a la imagen en todo el planeta para los EE.UU. por tales actos.

Estimo que un muro como el de Israel no sería lo ideal. Podría preguntarle a los Castro como rodearon de cercas de alambres de púas electrificados y campos de minas personales alrededor de la Base de Guantánamo. Pero el muro ideal para el Sr. Trump sería como el tristemente célebre Muro de la Vergüenza de Berlín: dos muros paralelos con un tubo en lo alto para que resbalara el que lograra llegar a lo alto; hierros de punta de la parte de adentro para que si alguien lograra saltar el muro quedase clavado, alambres de púas electrificados, un terreno vacío controlado desde las numerosas torres con reflectores y ametralladoras dispuestas a disparar, cables con argollas y perros pastores alemanes entrenados a morder. Así se llegaba a la mitad del espacio a pasar y después se repetía lo mismo para tratar de llegar al segundo muro. ¡Misión imposible! Lo vi un mes después de que la ex R.D.A. fuese libre.

Ese sí es sería un muro ideal para el Sr Trump. Seguramente existen los planos y quedaran vivos algunos de los expertos comunistas creadores de esa abyecta página de la historia del siglo XX.

Comparto plenamente la opinión del ex gobernador de Florida, el Sr. Jeb Bush, el cual afirmó que si Donald Trump logra llegar a la Casa Blanca sería “el presidente del caos”.

Un gran abrazo desde la espléndida Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.