Seat, Sacyr, Roca, Gamesa… tienen planes para un inmediato comienzo de la actividad en la isla. Cerraron acuerdos con compañías locales en el viaje a La Habana del ministro Soria a principios de julio

No solo las grandes cadenas hoteleras y las actividades relacionadas con el turismo. Otras compañías españolas, punteras en sus sectores como la automoción, la construcción y las renovables, ultiman ya los planes para un inmediato comienzo de la actividad en Cuba tras el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos.

 

El ministro de Industria y Turismo, José Manuel Soria, viajó a Cuba, a principios de julio, al frente de una delegación de 75 empresarios españoles.

Según confirman a El Confidencial Digital fuentes próximas a la cúpula económica del Gobierno, los contactos bilaterales con La Habana se han multiplicado desde ese momento por parte de compañías españolas con presencia en la isla, pero también de grandes empresas muy interesadas en establecerse allí.

Han constatado también un sensible aumento de los viajes de empresas más pequeñas y de pymes. Confirman que el interés de empresas españolas por invertir en Cuba ha comenzado ya a concretarse. Se han identificado proyectos de inversión específicos, en los que firmas nacionales van a tener un rol protagonista.

Se citan los casos de Seat, Sacyr, Roca y Gamesa, como las primeras compañías que tienen decidido desembarcar en Cuba en los próximos meses, aprovechando la nueva coyuntura del país.

Renovar la flota automovilística de la isla

Según las fuentes consultadas, Seat, la compañía de automóviles con sede en Martorell, ultima ya planes para renovar un parque automovilístico muy obsoleto en la isla.

Cuba cuenta actualmente con unos 60.000 kilómetros de carreteras y alrededor de 173.000 vehículos, de los que casi la mitad se remontan a la década de 1950. El resto, se reparte entre algunos más modernos como los Peugeot o Kia, pero sobre todo hay muchos Lada rusos y otras marcas de países del antiguo Bloque del Este europeo no especialmente competitivas.

Construcción y rehabilitación de edificios

Los planes de desembarco inmediato se están concretando también en el sector de la construcción, un campo copado en estos momentos por empresas francesas y brasileñas.

El sector se abre ahora para las firmas españolas, como Sacyr, que diseña ya proyectos concretos para construir en Cuba hoteles, nuevos edificios y para rehabilitación de viviendas, a través de acuerdos con socios locales.

El país necesita, además, reconstruir enormes edificios de la época colonial que llevan años sin restaurarse.

Además, Cuba precisa también elementos de equipación de las viviendas. Es, en este campo, donde el grupo Roca se prepara para iniciar su actividad en Cuba en los próximos meses.

Renovables, especialmente en la eólica

Las grandes oportunidades se están concretando también en el sector de las energías renovables, especialmente en la eólica, en el que a la isla se ha propuesto llegar a un total de 4.000 millones de euros de inversión en los próximos años.

Las fuentes a las que ha tenido acceso ECD explican que, en este sector, resalta el interés manifestado al Gobierno por Gamesa para la fabricación, venta e instalación de turbinas eólicas. La compañía española es uno de los principales fabricantes de aerogeneradores del mundo.

Facilidades para la financiación de los proyectos

En el Gobierno añaden que estas inversiones irán precedidas de medidas de apoyo por parte del Ejecutivo. Así, por ejemplo, el Banco de España flexibilizará las provisiones exigidas a los bancos que concedan créditos para proyectos empresariales en la isla.

Esta normativa se traducirá, al mismo tiempo, en un menor riesgo para las entidades a la hora de financiar actividades en Cuba.

España es el primer socio de Cuba en la Unión Europea

España es el primer socio de Cuba en la UE, con más de 800 millones de euros de comercio bilateral en 2014 y una inversión acumulada de 245,5 millones en 2012, pero las posibilidades de crecimiento son aún enormes.

No obstante, las empresas españolas con planes inmediatos en la isla, consultadas por ECD, no ocultan su temor a verse barridas por el desembarco masivo de compañías estadounidenses, que previsiblemente seguirá a la normalización de relaciones entre La Habana y Washington.

Las oportunidades de inversión en Cuba son tan numerosas como las dudas de los empresarios sobre el alcance de la protección jurídica establecida en la nueva ley de inversión extranjera, sobre la repatriación de capitales, la obligatoriedad de contratar a los empleados locales a través de las agencias estatales y los plazos de entrada en vigor de la normalización monetaria.

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