Así lo hizo saber el diario El Digital Sur quien entrevistó a Yusnadia a la salida del que hasta el día de hoy, fue su hogar.

  • La cubana se había incluso encadenado a la reja de la vivienda, luego que en un acto desesperado pidió a la guardia civil que “no se la llevaran”.

“No tengo donde ir”, dijo.

Horas después, la cubana y su hija, Bexy Marian, de 12 años de edad, abandonaron el inmueble.

La orden de desahucio, dictada contra Yusnadia por el juzgado número 5 de Arona, había sido emitida desde diciembre del 2013.

Los Servicios Sociales españoles habían logrado detener temporalmente el desahucio, pero esta mañana varios funcionarios judiciales, junto a una asistente social y la policia se personaron en la casa sita en la calle Hespérides, en la Costa del Silencio, de la cual Yusnadi asegura ser la propietaria.

Los papeles que ella tiene en su poder, acreditan que Hernández compró el apartamento en el año 2011 por un valor de 25 mil euros,a un anciano italiano al cual ella cuidaba. Además, este, le habría subrogado la hipoteca.

El anciano falleció un año después, y otro año más tarde, o sea en el 2013, fue interpuesta una denuncia por el anterior propietario del inmueble a través de un poder notarial enviado desde Italia por la hija del difunto.

El juzgado decretó entonces nula la compra-venta del apartamento adquirido por Yusnadia.

La cubana, que es enfermera pediátrica de profesión pero en España se desempeña como camarera de pisos, se halla actualmente en paro, percibiendo un ingreso de tan solo 426 euros mensuales.

El Ayuntamiento de Arona le ha prometido un alquiler social,  y aunque se halla en la calle no le han quitado la potestad sobre su hija.

Yusnadia dijo a la prensa que “el alquiler tendré que buscármelo yo” pero que no hay lugares actualmente donde alquilar.

Mientras, aseguró, llevará su caso hasta los Tribunales de Bruselas si es preciso.

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